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La evolución de los Códigos de Ética Médica desde Hipócrates a la actualidad ha conservado cuatro objetivos fundamentales:

la promoción de la conciencia moral,
la protección del “gremio” médico,
la formación de los profesionales y
la regulación de la profesión.

El punto liminar de la historia de los Códigos es el Juramento Hipocrático, escrito probablemente hacia el 400 a. C. por discípulos de Hipócrates, que comprende una serie de votos de naturaleza religiosa con raigambre pitagórica (Edelstein), de carácter sagrado y fuerte solemnidad.
El rasgo más sobresaliente es su paternalismo, encarnado en la frase: “Del daño y la injusticia le preservaré (al paciente).”
Así se asume una completa responsabilidad sobre el enfermo, dotando el compromiso asumido de una filosofía de vida en la actividad profesional, como así también de una serie de reglas específicas de conducta médica. Ha resistido impecablemente el paso del tiempo, como lo prueba su reiteración en las ceremonias de graduación de los nuevos médicos. Otros Códigos (no tan célebres)demuestran el esfuerzo en distintas culturas por estructurar principios rectores en medicina de acuerdo a la influencia de las distintas cosmovisiones respectivas, como se ve en tres códigos representativos: los juramentos hindú, hebreo y persa.

El Caraka Samhita es un texto escrito por un médico hindú en el primer siglo d.C. y contiene un juramento para los estudiantes de medicina con votos, al estilo del Juramento Hipocrático. El estudiante jura tratar a sus pacientes con respeto y no aprovecharse de ellos.

El Libro de Asaf Harofé es el texto médico hebreo más antiguo conocido y también contiene el juramento que los estudiantes debían realizar en su graduación. Asaf ben Berejiahu (llamado Asaf Harofé) fue un médico judío que ejerció en Siria o Mesopotamia alrededor del siglo VI d.C. Gran parte del juramento es de carácter religioso e insta al estudiante a que deposite su confianza en Dios, fuente última de misericordia y saber.

Con similar énfasis en lo divino se expresa el texto de ética médica de , un médico persa del siglo X, respetando a Hipócrates y considerando omnisciente a Dios y por tanto origen de la sabiduría. Exhorta a respetar al maestro y proteger las necesidades de la siguiente generación médica.

Después de varios siglos aparecen nuevos códigos. En 1617, el médico chino Chen Shih-Kung incluyó en su manual de cirugía una declaración sobre ética médica con cinco “mandamientos”, con el respeto a la dignidad de los pacientes como denominador común.

La declaración ética del persa Mohamed Hosin Aghili (1770) enumera hasta 23 deberes, entre los que pueden encontrarse precedentes de las obligaciones éticas actuales en medicina.

Por ejemplo, el médico debe consultar a un colega si no está suficientemente preparado para tratar un caso.

La contribución más notable a la codificación de la ética médica desde el Renacimiento se debió indudablemente al médico inglés Thomas Percival. Su papel fundamental como fuente del pensamiento ético médico contemporáneo, se expresa en su Code of institutes and precepts adapted to the professional conduct of physicians and surgeons, publicado en 1803, que es esencialmente, un manual de ética y etiqueta médica.

En 1791 Percival, famoso médico y moralista, devoto cristiano, recibió el encargo de redactar un código de conducta para resolver un áspero enfrentamiento que tenía lugar en el Manchester Infirmary respecto a quién debía ser, en último término, el responsable del paciente. Impregnado de principios judeocristianos, al tratar de la conducta profesional en el marco hospitalario, tiene más de código de práctica que de código de ética.

En la dedicatoria a su hijo, entonces estudiante de medicina, Percival alude al hombre sabio que actúa según “principios definitivos” y al hombre bueno que se asegura que estos principios sean “conformes a la rectitud y la virtud” y apela a sus colegas para que adopten conductas benevolentes, como el perdón, “que propicia la reforma y la virtud” asumiendo una actitud sensible que tenga tanto en cuenta los sentimientos como los síntomas de los pacientes.

Aborda lo que debe ser una práctica médica correcta, planteando cuestiones como la necesidad de auditorías y el control de calidad.

Siendo el origen del código las disputas entre el personal médico, varios preceptos se refieren a las relaciones entre profesionales. Así, es deber de cirujanos y médicos reconocer y aceptar sus respectivas áreas de trabajo, consultar entre sí los casos complejos, desistir de poner en tela de juicio la reputación de sus colegas y respetar la opinión de todos los médicos, incluidos los de menor rango. Su código tiene un sesgo fuertemente paternalista estableciendo que “la superioridad que da la autoridad inspira en la mente de los pacientes gratitud, respeto y confianza”.

En su Medical ethics, basado necesariamente en la virtud, la idea clave es que ”la figura del médico es la única garantía del bien y del bienestar del paciente”. El corolario es claro: para ser buen médico hay que ser buena persona.

La fundación de la American Medical Association (AMA) es de 1847, que ese mismo año adoptó un Código derivado del de Percival. Su finalidad era corregir el caos en que estaba sumida la medicina americana.

La AMA enfrentó la formidable tarea de desenmascarar a los pseudomédicos de manera que la profesión estuviera representada tan sólo por médicos adecuadamente formados.

Era un objetivo básico del Código dar una buena imagen de la medicina para inspirar confianza en la sociedad. Al promulgarse normas legales, esto se tornó innecesario y el Código fue modificándose para convertirse en un documento basado en la ética del deber, más preocupado por el paciente y con una mayor fundamentación ética.

Ricardo Joaquín Sardi