Pequeña Anatomía de la Destructividad
Si se le pregunta a las personas qué es lo opuesto, lo contrario del amor, con toda seguridad que la mayoría responderá que el odio.
Sin embargo, el odio es un elemento constitutivo del amor, en mayor o menos dosis, pero haciendo una extraña mixtura en ese enigmático y misterioso fenómeno humano.
La etimología de “amor”, en Mircea Eliade, “Iniciaciones místicas”:
Jacques de Baisieux nos da el origen del significado de la palabra Amor
A senefie en sa partie Sans, et mor senefie mort
Or l´assemblons s´aurons sans morte.
(Citado por Ricolfi.)
Queda claro, el a-mor es la no-muerte, es la vida; lo contrario, la destructividad, la muerte.
PODER
El poder es la capacidad de transformar un hombre en una cosa, pues uno transforma un ser vivo en un cadáver.
Simone Weil.
HUNOS
En una novela de Josef von Scheffel, Ekkehard, publicada en 1857, el autor pretendió describir el choque de dos mundos: el mundo vital, fuerte, despreocupado; otro mundo intelectual, débil, agobiado por los escrúpulos, decadente.
Hay un pasaje en esta descripción particularmente sugestivo.
Se trata de una escena donde los hunos Ellak y Hornebog, caudillos de una de las más temibles invasiones que sufrió el Occidente, se detuvieron ante un montón de cadáveres, víctimas del ataque, destrucción e incendio de un monasterio. En medio de ellos yacían chamuscados y casi indescifrables algunos códices de la destruida biblioteca.
Hornebog atravesó con la espada uno de los libros, lo levantó a la altura del rostro de su compañero, y preguntó: “¿Para qué sirven esos garabatos y esas patas de gallo, señor hermano?”
Ellak tomó el libro, lo hojeó distraídamente; algo sabía de latín, y al cabo de mucho rato replicó: “Sabiduría occidental, hermano mío. Alguien que se llamaba Boecio llenó estas hojas; creo que hay en ellas bellas cosas sobre la consolación por la filosofía”.
Hornebog pensó unos momentos; pareció comprender. Pero al fin dijo:
“¿Filo-sofía? Y qué tiene que ver esto con la consolación?”
“No se trata ciertamente –dijo Ellak-, de una mujer hermosa. Tampoco se refiere al aguardiente. Es difícil describirlo en el lenguaje de los hunos.
Mira... cuando alguien no sabe por qué está en el mundo y se le mete en la cabeza saberlo, he aquí lo que en Occidente llaman filosofía. He oído decir que el que escribió estas páginas gimió prisionero en una torre de Pavia hasta que lo mataron a bastonazos”.
“>Bien le estuvo –dijo Hornebog- El que tiene una espada en la mano y un caballo entre sus piernas, ese sí sabe por qué está en el mundo.
Y si nosotros no lo hubiésemos sabido mejor que el que trazó esos garabatos sobre una piel de asno, no estaríamos aquí sino huyendo por las riberas del Danubio”.Calló un rato, pero una idea pareció rondar por su cabeza.
Se dirigió otra vez a su compañero y sin vacilar le dijo:
“¿Sabes que es una suerte que se haya inventado todo esto?”
“¿Por qué?” – preguntó Ellak.
“Porque la mano que ha tomado el cálamo, jamás sabrá empuñar una espada que penetre en la carne, y la locura que ha invadido esa cabeza, una vez puesta en un libro, será capaz de incendiar otros cien cerebros.
Y cien almas de cántaro más, son cien caballeros menos”.
La guerra, la “bestia” y el “salvaje”
“En 1960, un estadístico noruego puso a trabajar una computadora para contar el número de guerras habidas durante los 5.560 años de historia. El número fue 14.531, a una media de 2,6 por año.
De las 185 generaciones transcurridas durante ese período, sólo 10 conocieron una paz ininterrumpida...
Como dice Oriol Anguera, el hombre no cesa de “entrematarse”.
INNATISMO
Ante esto, una postura es informarnos que la agresividad es un instinto heredado de nuestros ancestros prehumanos remotos, profundamente metida en nuestros genes, imposible de erradicar. Por esto los seres humanos son criaturas violentas en su naturaleza más fundamental. Son asesinos por naturaleza. Los escritores más importantes que han adoptado esta posición de agresividad innata: Konrad Lorenz, Robert Ardrey, Raymond Dart, Desmond Morris, Anthony Storr y Niko Tinbergen.
En El Origen de las especies, Darwin habló de la “guerra en la naturaleza”, y siendo el hombre una parte de la naturaleza, cabía esperar que él también fuese una criatura belicosa.
Freud, en "El malestar en la cultura" (1930) habló de los hombres como lobos de sus congéneres, cuya agresividad “se manifiesta espontáneamente y revela a los hombres como bestias salvajes, para quienes es ajeno el pensamiento de preservar su propia especie”. Y en su famosa respuesta a la pregunta de Einstein:
“¿Hay algún modo de librar a la humanidad de la amenaza de la guerra?”, escribió:
“En algunos rincones felices de la tierra, donde la naturaleza ofrece abundantemente cuanto el hombre desea, dicen que florecen razas cuyas vidas discurren dulcemente, desconocedoras de la agresión y la coerción. Difícilmente puedo creerlo”.
Lo real, es que en la naturaleza no existe la guerra.
Richard J. Barnet, en "Las Raíces de la guerra" dice:
"La naturaleza humana hace posible las guerras, pero no es su causa. A pesar de los esfuerzos de los defensores de la política americana para justificar una guerra permanente invocando una antropología populachera, el criterio de que el militarismo es un aspecto biológicamente determinado de la condición humana no resiste un análisis serio…”
Ashley Montagu. La naturaleza de la agresividad humana
EXCESO DE DEVOCIÓN
…“A pesar de los intentos por escribir una biología de la política, el instinto carece de toda relación demostrable con la guerra. Como indicó hace mucho Julian Huxley, no existe ningún instinto de guerrear, ni cosa que se le parezca. La guerra, decía, es un conflicto físico organizado entre miembros de la misma especie; en cuanto tal, constituye un fenómeno biológico extremadamente raro.
…Los continuos desastres de la historia del hombre se deben principalmente a su excesiva capacidad y necesidad de identificarse con una tribu, nación, Iglesia o causa, y de adoptar su credo con entusiasmo y sin críticas, incluso si sus principios van en contra de la razón y de su propio interés y en detrimento de las exigencias de la propia conservación.
Llegamos así a la poco grata conclusión de que el problema de nuestra especie no es un exceso de agresión, sino una capacidad excesiva de devoción fanática…
Las guerras del hombre, con raras excepciones, no fueron luchas por la propiedad individual de tal o cual espacio. El hombre que va a la guerra deja el hogar que dice ir a defender y descarga sus armas muy lejos de él; y lo que lo lleva a hacerlo no es la necesidad biológica de defender su propia granja o su prado, sino su devoción a símbolos provenientes de tradiciones tribales, mandamientos divinos y consignas políticas. En las guerras no se lucha por territorios, sino por palabras” Arthur Koestler. “En busca de lo absoluto”.
APOLOGÉTICA
En el medioevo encontramos la invitación a la guerra de Bertrand de Born:
“Mucho me agradan los alegres tiempos de la Pascua
que hacen venir las hojas y las flores
y me place oír la algarabía de los pájaros que hacen resonar
sus cantos en los bosques.
pero me gusta también cuando veo entre los prados,
tiendas y toldos erigidos;
y tengo gran alegría cuando veo por el campo ordenados,
caballeros y caballos armados;
y me agrada cuando los batidores
hacen huir a la gente con sus ganado;
y me agrada cuando yo veo detrás de ellos
una gran masa de hombres de armas venir juntos;
y me agrada a mi corazón
cuando yo veo fuertes castillos asediados y las empalizadas rotas y destrozadas
y el ejército, sobre la ribera,
toda rodeada de fosos,
con una línea de fuertes estacas trenzadas...
Masas de armas, espadas, yelmos de color,
escudos, nosotros los queremos rotos y en pedazos
desde la entrada en combate
y muchos vasallos golpeados juntos,
por lo cual errarán a la ventura
y los caballos de los muertos y de los heridos.
Y cuando al combate entraremos,
que todo hombre de buen linaje
no piense más que en romper cabezas y brazos;
pues más vale muerto que vivo vencido.
Yo os lo digo, no encuentro tanto gusto
en comer, beber y dormir
como en oír el grito “A ellos”
elevarse de ambas partes, el relincho de los caballos sin caballeros bajo la sombra
y los llamados “¡socorro, socorro!”
que a ver voltear, del otro lado de los fosos, grandes y pequeños sobre el pasto;
que ver por último los muertos que, en ijadas, tienen aún sus trozos de lanzas, con sus pendones”.
El general Helmuth von Moltke, vencedor de la guerra franco-prusiana del año 1870, escribió en 1880:
“La paz eterna es un sueño, y ni siquiera hermoso, y la guerra un miembro en el orden divino universal. En ella se desarrollan las más nobles virtudes del hombre: el valor y renunciación, la fidelidad al deber y la disposición para el sacrificio a costa de la vida. Sin la guerra el mundo se empantanaría en el materialismo”.
DENOSTACIÓN
Lo contrario expresa W. Broughton Pitkin en la “Breve introducción a la historia de la estupidez humana”:
… “nada hay que mejor críe ilusiones de gloria entre los por naturaleza sin gloria, que mejor adorne al pequeño ego de ciertos hombres con las alas de la vanidad, que dé mejor salida a los instintos más brutales, con la máscara del patriotismo, que la guerra;
porque al lado de la guerra, la religión es leche desnatada y el opio mal llega a valer lo que un cigarro”.
Anatole France en su admirable “Vie en fleur” dice:
“Las guerras son decididas la mayor parte de las veces por un pequeño grupo de hombres. La facilidad con la cual estos hombres arrastran al pueblo es asombrosa. Los medios, conocidos desde hace mucho tiempo, que emplean tienen éxito siempre. Se pone por delante algunos ultrajes hechos por el extranjero a la nación, y que no pueden lavarse, según ellos, más que con sangre, cuando hablando en buena moral, las crueldades y las perfidias inherentes a la guerra, lejos de honrar al pueblo que las comete, lo cubren de una inmortal infamia; se hace valer que el interés de la patria está en tomar las armas, cuando las patrias salen siempre arruinadas de las guerras, las que no enriquecen más que a un pequeño número de individuos…”
COSTOS
Alguna vez se ha calculado lo que le cuesta a una nación moderna (como Estados Unidos, por. ej.) la eliminación de un soldado enemigo, en comparación de lo que ese le costó a algunas de las antiguas. Durante las guerras libradas por Julio César cada soldado enemigo muerto le costó al Imperio Romano unos setenta y cinco centavos de dólar. Esta misma operación le costó veintiún mil dólares a los EE. UU. durante la primera guerra mundial; costo que subió a setenta y cinco mil dólares en la segunda.
¿Cuál será el costo de la guerra con Irak? La intervención ha costado casi la mitad, en dólares de 2.005 (constantes), que la Primera Guerra Mundial o el conflicto de Vietnam (1959-1975). El gasto de EEUU en Irak es de 5 mil millones de dólares al mes. Ello implica un gasto de $ 1.162.790.698 cada semana; $ 166.112.957 al día; $ 6.921.373 a la hora y $ 115.356 por segundo.
“En mi opinión –ha expresado el general Dwight Eisenhower en 1950- no existe eso de la guerra preventiva. Aunque esta sugestión ha sido formulada reiteradamente, nadie ha explicado hasta ahora cómo la guerra puede impedir la guerra”.
NO GENÉTICA SINO FRENÉTICA
Es por aferrarse a sus “mitos” (según Guido de Ruggiero) en la formación de ciertas “místicas” y el culto de ciertos “mitos” (culto de la fuerza, de los héroes, de la gloria, de la fama, del nacionalismo, de la grandeza personal, de los ídolos políticos, etc), en oposición al “culto de los ideales” (culto de la justicia, de la verdad, del honor, del civismo, de la libertad, de los sentimientos humanitarios, del pacifismo, de la fraternidad, etc) lo que más contribuye a fomentar las guerras y por crear, con la educación, la “mística” adecuada por la que las naciones marchan hacia las luchas internacionales, importándoles, al parecer, mucho más mantener y soportar ciertos “cultos” que sobrevivir. La Historia es, en ese sentido, responsable de haber creado más mitos que ideales
Ramón J. Cárcano, en el Consejo Nacional de Educación propuso hace tiempo, fomentar “la paz por la escuela”
“Desgraciadamente –expresó- el mundo vive haciendo la apología de la guerra y exaltando sus glorias. Se escriben libros, se levantan estatuas y monumentos y se cantan himnos en coro conmemorando batallas y guerras. … Se enseña a admirar y a amar la guerra, en vez de la paz promisoria. Es necesario cambiar el concepto y el sistema de educación. Hay que enseñar a amar la paz y a odiar la guerra. La paz debe ser una convicción y un hábito del hombre, para que tenga fuerza, contagio y vida. Las guerras únicamente podrán disminuirse por la educación y por la holgura, a medida que el hombre mejore sus ideas, su economía y su moral. Imposible será extirparlas, pero fácil hacerlas menos frecuentes y más humanas. La disciplina debe empezar en el hogar y continuar en la escuela, para que el amor a la paz y el repudio a la violencia subsistan fuertemente arraigados en el espíritu de los hombres.”
Milonga del muerto
Lo he soñado en esta casa
entre paredes y puertas.
Dios les permite a los hombres
soñar cosas que son ciertas.
Lo he soñado mar afuera
en unas islas glaciales.
Que nos digan los demás
la tumba y los hospitales.
Una de tantas provincias
del interior fue su tierra.
(No conviene que se sepa
que muere gente en la guerra.)
Lo sacaron del cuartel,
le pusieron en las manos
las armas y lo mandaron
a morir con sus hermanos.
Se obró con suma prudencia,
se habló de un modo prolijo.
Les entregaron a un tiempo
el rifle y el crucifijo.
Oyó las vanas arengas
de los vanos generales.
Vio lo que nunca había visto,
la sangre en los arenales.
Oyó vivas y oyó mueras,
oyó el clamor de la gente.
Él sólo quería saber
si era o si no era valiente.
Lo supo en aquel momento
en que le entraba la herida.
Se dijo No tuve miedo
cuando lo dejó la vida.
Su muerte fue una secreta
victoria. Nadie se asombre
de que me dé envidia y pena
el destino de aquel hombre.
Jorge L. Borges
EL CRIMEN DE LA GUERRA
“Una vez glorificado el crimen de la guerra –ha escrito J. B. Alberdi- los señores de las naciones han hecho de su perpetuación el tejido de su vida. De ahí resulta que la historia, constituida en biografía de los reyes, no ha sido otra cosa que la historia de la guerra”
…”Formad el hombre de la paz si queréis ver reinar la paz entre los hombres. La paz, como la libertad, como la autoridad, como la ley y toda institución humana, vive en el hombre y no en los textos escritos”
…”La paz está en el hombre o no está en ninguna parte. Como toda institución humana, la paz no tiene existencia si no tiene vida, es decir, si no es un hábito del hombre, un modo de ser del hombre, un rasgo de su complexión moral”.
Alejandro Raitzin. “El hombre no es cuerdo”
Un slogan necrófilo
Cuando Don Miguel de Unamuno, Rector de la Universidad de Salamanca, habló por última vez en ella al comenzar la Guerra Civil española fue en ocasión de un discurso del General Millán Astray, cuya divisa favorita era “Viva la muerte” y uno de sus secuaces la gritó desde el fondo de la sala. Cuando el General hubo terminado su discurso, Unamuno se puso de pie y dijo:
“...Acabo de oír un grito necrófilo e insensato: Viva la muerte. Y yo, que me he pasado la vida construyendo paradojas que provocaron la cólera incomprensiva de otros, debo deciros, como autoridad experta, que esta ridícula paradoja me resulta repelente.
El General Millán Astray es un tullido. Esto sea dicho sin intención peyorativa. Es un inválido de guerra. También lo era Cervantes. Lamentablemente, hay ahora demasiados tullidos en España. Y pronto habrá aún más, si Dios no viene en nuestra ayuda. Me apena pensar que el General Millán Astray deba dictar la pauta de la psicología de masas. Un tullido que carece de la grandeza espiritual de un Cervantes suele encontrar un ominoso alivio en provocar la mutilación en torno de sí”.
Ante esto, Millán Astray fue incapaz de contenerse. “Abajo la inteligencia”, gritó, “Viva la muerte”.
Hubo un clamor en apoyo de esta exclamación por parte de los falangistas. Pero Unamuno prosiguió: “Este es el templo del Intelecto. Y yo soy su Sumo Sacerdote. Sois vosotros los que profanáis sus sagrados recintos. Ganareis, porque os sobra la fuerza bruta. Pero no convenceréis, pues para convencer necesitáis persuadir. Y para persuadir, necesitaríais lo que os falta: Razón y Derecho en la lucha. Considero fútil exhortaros a pensar en España. He dicho.
(Unamuno quedó en arresto domiciliario hasta su muerte, que sobrevino unos meses después. H. Thomas, 1961).
El Nacionalismo
El Nacionalismo, con sus Cincuenta y Siete Variedades de dioses tribales, es la religión del siglo veinte. Podemos ser cristianos, judíos, musulmanes, hindúes, budistas, confucionistas o ateos, pero continúa en pie el hecho de que hay una sola fe por la cual muchísimos de nosotros estamos dispuestos a morir y matar, y esta fe es el nacionalismo. Parece harto probable, cuando menos, que el nacionalismo seguirá siendo la religión dominante de la raza humana durante los próximos dos o tres siglos.
“MOKSHA”. Aldous Huxley.
La Educación
Hasta ahora la educación ha sido utilizada principalmente por los poderosos para aumentar su poder y por los estados modernos para alimentar el fuego del nacionalismo. Sólo cuando ayude al hombre a percibir los intereses profundos y comunes de la humanidad, la educación podrá transformar el inevitable internacionalismo de un hecho físico e inclusive peligroso, en una nueva “universalidad” o, más bien podríamos decir, hacer que el hombre tome conciencia de la humanidad.
R. Tagore. Hacia el hombre universal.
Juan López y John Ward
Les tocó en suerte una época extraña.
El planeta había sido parcelado en distintos países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de un pasado sin duda heroico, de derechos, de agravios, de una mitología peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de símbolos.
Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras.
López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil; Ward, en las afueras de la ciudad por la que caminó Father Brown. Había estudiado castellano para leer el Quijote.
El otro profesaba el amor de Conrad, que le había sido revelado en un aula de la calle Viamonte.
Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel.
Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen.
El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender.
Jorge L. Borges
La lucidez implacable.
“...Nada tan peligroso como la certeza de tener razón.
Nada resulta tan destructivo como la obsesión de una verdad tenida por absoluta.
Todos los crímenes de la historia son consecuencia de algún fanatismo.
Todas las matanzas se han llevado a cabo en nombre de la virtud, de la religión verdadera, del nacionalismo legítimo, de la política idónea, de la ideología justa”.
François Jacob (Premio Nobel). "El juego de lo posible".
Ricardo Joaquín Sardi

Soy Ricardo Sardi. médico especializado en Psiquiatría recibido en la Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, Argentina en 1970.
ANTECEDENTES DOCENTES
- Profesor Titular de las Cátedras de Psicología de la Personalidad, Introducción a la Psicología y Seminario de Medicina Psicosomática, de la Facultad de Psicología de la Universidad del Aconcagua, Mendoza de 1973 a 1977.
- Profesor Titular de la Cátedra de Psicopatología General II de la Carrera de Psicología, Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Católica de Cuyo (San Juan), de 1986 a 1989.
- Profesor Titular Efectivo de la Cátedra de Psicología Médica, Facultad de Ciencias Médicas. Universidad Nacional de Cuyo desde 1988 –2005.
- Profesor Titular de la Cátedra de Psicología Odontológica de la Facultad de Odontología Universidad Nacional de Cuyo. 1987-1993.
- Profesor Titular de las Cátedras de Psicología Profunda, Psicología Dinámica y Psicología Humanística y Existencial en la Carrera de Psicología. Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Católica de Cuyo, San Juan, en 1993.
- Profesor Titular Interino de la Cátedra Teoría del Comportamiento. Carrera de Filosofía. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Nacional de Cuyo desde 1996 a 1998.
- Profesor Titular de Psicología en la Licenciatura de Obstetricia. Universidad del Aconcagua. Mendoza, desde 1996 al 2003.
- Profesor Invitado, desde 1984 de las Universidades de Brasilia, Católica de Porto Alegre y Pelotas; y F.E.E.V.A.L.E. de Novo Hamburgo, Brasil.
- Profesor de distintos cursos de Especialización y Post-Grado, en Universidades y Entidades Profesionales afines a la Salud.
ANTECEDENTES ACADÉMICOS
- Miembro de distintos Consejos Académicos en las Universidades del Aconcagua y de Cuyo, desde 1962.
- Decano de la Facultad de Psicología de la Universidad del Aconcagua de 1975 a 1977.
- Director de la Carrera de Medicina. Facultad de Ciencias Médicas
Universidad del Aconcagua 1998-2002. Actualmente, Director de Carreras de Grado.
- Vice-Rector de la Universidad Nacional de Cuyo de 1988 a 1990.
ACTUACIÓN EN SOCIEDADES CIENTÍFICAS
- Miembro Titular. Sociedad Argentina Asesora en Salud Mental, en distintos cargos desde 1970.
- Presidente de la Sociedad Mendocina de Logoterapia, en distintos periodos desde 1982.
- Miembro Fundador de la Sociedad Argentina de Logoterapia..
- Integrante del Board of Advisersdel Instituto de Logoterapia de Berkeley. California.
- Presidente de la Sociedad Argentino Brasilera de Logoterapia, 1983.
- Representante Delegado por la República Argentina ante el Forum del Instituto de Logoterapia de Berkeley. E.E.U.U.
- Representante por la República Argentina ante la Sociedad Latino Americana de Logoterapia.
- Socio Honorario de la Sociedad Brasileira de Logoterapia.
- Socio de Honra de la Sociedad Latinoamericana de Logoterapia.
TRABAJOS ORIGINALES DE INVESTIGACIÓN
- La Medicina: estudio que dura toda la vida?. Reflexiones y propuestas. En colaboración. Editado por la Revista de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Cuyo 1986, Volumen IX, N13, Pág. 5, 1987. ISSN 0325-9951.
- Evaluación grupal psicosocial de pacientes con artritis reumatoidea en una Sección de Reumatología. XVIII Congreso Argentino de Reumatología. Montevideo, Uruguay, diciembre de 1974.
- En 1987 con el personal de la Cátedra de Psicología Odontológica una investigación sobre el Perfil del estudiante de Odontología y sobre la relación docente-alumno.
- Análisis de la transformación del rol del médico tradicional en su poder, prestigio y privilegio en su relación con el deterioro de la calidad de la atención en el sistema de salud. Sociedad Mendocina de Ciencias Políticas. Cátedra de Psicología Médica, Fac. de Ciencias Médicas, U.N.Cu.
Financiado por el Consejo de Investigaciones Científicas de Mendoza (CONICMEN) y la Fundación Roemmers. Publicado en los Anales de la Fundación Alberto J. Roemmers, vol. XI, pag. 183, 1998, Bs. As.
SEMINARIOS REALIZADOS
- Seminario de Ciencias de la Conducta. Organizado por la Asociación de Facultades de Medicina de la República Argentina, la Secretaría de Estado de Salud Pública, la Organización Panamericana de la Salud y el Centro Latinoamericano de Administración Médica. Universidad de Buenos Aires.
- Delegado oficial de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Cuyo. Buenos Aires, del 9 al 21 de agosto de 1971.
- Tecnología Educativa en Ciencias de la Salud. Organizado por la Secretaría de Educación Médica de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Cuyo, con el dictado de los Dres. Martín VAZQUEZ VIGO y Jorge GALPERIN, Asesores de la Organización Panamericana de la Salud . Mendoza, 22 al 25 de octubre de 1985.
DISTINCIONES
- El Centro de Logoterapia y Análisis Existencial de la Pontificia Universidad Católica Argentina “Santa María de los Buenos Aires” otorga la distinción de MAESTRO. Buenos Aires, 21 de junio de 2007.
lucila dijo
Hola ricardo, te felicito por el articulo...disfrute leyendolo.
Acorde a las necesidades del mundo actual, lleno de guerras absurdas? que pide a gritos una explicacion a tanta violencia y creo que este espacio es un intento de esa explicacion aunque mas no sea breve,dejando un amplio espacio para una profunda reflexion individual.
Saludos. Lucila
22 Junio 2007 | 03:48 AM