Testimonio de una Homo Patient
Ricardo Joaquín Sardi
Los logoterapeutas contamos con un aliado único en nuestro trabajo clínico, un aliado que es capaz de trabajar a nuestra par cuando la situación llega a ser muy penosa y sufriente para nuestro paciente. Tiene la virtud de siempre estar presente y la capacidad de darle lucha firme y decidida al sufrimiento. Este aliado no es otro que el espíritu personal de quien nos consulta.
En este capítulo, Ricardo J. Sardi nos presenta a Verónica, una paciente con una historia de vida llena de momentos difíciles y continuas batallas contra todos ellos. Batallas que ha intentado vencer con la ayuda de distintos profesionales de la salud afines a variadas escuelas psicoterapéuticas; aunque no siempre con éxito. En los últimos años, su lucha contra su sufrimiento, la acercó a su "querido" Dr. Ricardo Sardi, a quien consulta por sus repetidos intentos de suicidio y su sentimiento de vacío existencial.
A lo largo de este capítulo, Verónica nos comparte su historia de vida, primero, contada por ella y, luego, por su madre. Como cierre del mismo nos responde "la pregunta del millón": ¿Qué elementos de la Logoterapia hicieron que dejara de ser una persona enferma y se convirtiera nuevamente en una persona entera? Y también nos ofrece algunas sugerencias a los "psicomédicos" (profesionales de la salud mental) para que tengamos en cuenta en nuestro trabajo.
Un enriquecedor testimonio de vida que, a su vez, nos permite conocer el trabajo de un gran logoterapeuta y ser humano: el Dr. Ricardo J. Sardi.
Sofía Sáenz Valiente
1. Lo que Verónica nos comparte
1.1 Historia de mi Vida
¡Hola! Me llamo Verónica, tengo treinta años y esta es mi historia de vida, ¡espero que les sirva!
Cuando tenía seis años tomé conciencia que me hacía pis en la cama, esto se había transformado en un problema ya que me sentía con mucha culpa por no poder controlarlo y además me acostaba con miedo a que en esa noche volviera a pasar lo mismo de siempre, amanecer mojada. Mis padres tomaron esto como un problema y me llevaron a una psicóloga. Esto me causaba mucha bronca ya que no tenía ganas de ir. Yo quería ver los dibujitos... hacer cosas de niños. Esto me marcó mucho ya que no podía irme a dormir a casa de mis compañeros de la escuela y además era terrible para mí ya que en un campamento al quedarme dormida me hice pis en la carpa donde dormíamos con otras niñas. La vergüenza fue aterradora.
Mis padres recurrieron a un reconocido psiquiatra quien dijo que mi incontinencia se debía a que no me importaba hacerme pis encima. Si este psiquiatra hubiese sabido el dolor que era para mí tener que irme a dormir y amanecer mojada, creo que no hubiese dicho semejante tontera. Este buen hombre me dio como tarea que cada vez que me hiciera pis debía lavar mis sábanas. Es el día de hoy que recuerdo con qué bronca lo hacía ya que no era difícil lavar las sábanas para una niña de 9 años (a esa altura habían pasado tres años) lo malo era hacerme responsable de algo que ni siquiera tenía la posibilidad de controlar ya que la incontinencia se producía de noche, mientras dormía, ¡no en el día mientras estaba despierta! ¿Cómo iba a responsabilizarme de algo? ¿De un problema que ni siquiera tenía mi altura? ¡El colchón era más grande que yo!
Pero bueno, en definitiva el tiempo me dio la razón. El problema no era hacerme pis ya que esto se iba a ir, como se fue sólo e inesperadamente a los dieciséis años, en forma paulatina. Lo que sí quedó en mi personalidad fue una marcada tendencia a tener miedo de que una noche volviera a ocurrir de nuevo.
Luego de que esto terminó, comenzó una jaqueca neurológica. Perdía la vista ya que empezaba a darme una puntada de dolor en el ojo y empezaba a ver, como en el televisor nieve, puntos negros. Después de esto venían vómitos que llegaban a durar hasta siete horas seguidas. Era una desesperación para que terminara todo este dolor. Era como una agonía. Empecé a tomar Tegretol pero no dejaban de darme los ataques, por lo que un pediatra que se interesó en mi problema mandó a Suecia mi diagnóstico y allí le informaron de que este problema se producía en la mayoría de los casos por intoxicación del hígado por lo que mis padres empezaron a realizarme una dieta a base de soja que curó definitivamente el problema. A esta altura parecía que mi vida estaba destinada a sufrir enfermedades que los médicos de todo tipo de especializaciones no sabían de que se trataban.
Pero finalmente ocurrió lo peor de lo peor. Yo a los once años tuve lo que yo llamaría hoy una pérdida de sentido de la vida. Era el día anterior a mi cumpleaños número once cuando en la noche, en mi cama comencé a llorar porque no sabía que era lo que iba a hacer de mi vida ya que iba a cumplir once años e iba a dejar de ser una niña para convertirme en mayor. Este momento pasó pero se repitió cuando tuve que dejar la escuela primaria y empezar la secundaria.
Al empezar la secundaria comencé a tener problemas para integrarme al grupo de compañeros y empecé a tener ideas de muerte por distintos motivos. Si las pudiera resumir se trataba, en general, por problemas a los cuales yo con dieciséis años no le encontraba una solución. Una tarde me sentía tan mal por la vida que llevaba que me subí al techo de mi casa con la idea de tirarme y terminar así con ella. Sentía que no tenía amigos, por lo menos yo no los veía como tales, y me había peleado con mi novio de ese momento. Mi argumento era que la vida era demasiado dura para una persona como yo. Mientras estaba en el techo, una amiga me llamó por teléfono y tuve que bajar a atenderla porque mis padres se preguntaban donde estaba y para no levantar sospechas fui a atenderla. Cuando comencé a hablar con ella me empecé a dar cuenta de que lo que estaba por hacer era incorrecto pero no se lo dije a nadie.
Las ideas de muerte continuaron durante algunos años pero en forma espaciada. Aparecía en los momentos en que me sentía muy sensible para esta vida dura que me tocaba vivir.
Todo esto lo cuento ya que es el antecedente. Lo que preparó el terreno para el momento de tomar una decisión importante. El problema se agudizó a los veinticuatro años cuando, estando de novia ya hacía cinco años con una persona, me quedo embarazada. En ese momento, en mi cabeza sólo tenía dos opciones: matarme o abortar. Me decidí por la primera y tomé pastillas, obviamente, todavía no era mi día, por lo que tuve que decidir por la segunda. Y eso fue lo que hice. Aborté.
El dolor que sobrevino fue un infierno que viví día a día hasta los treinta años. Fueron seis años de agonía. En ese momento, me sentía fuerte pero tenía muchas dudas. Ya había experimentado lo que era pensar la muerte por lo que seguía seducida por la idea.
Mi hermana me nota extraña y me aconseja empezar con una terapia realizada por una psiquiatra. Cuando comencé con la terapia lo único que hacía era llorar todo el día y pensar en cómo matarme. Ya no podía ir a trabajar, me era insoportable la angustia que sentía. Inmediatamente la psiquiatra me da a tomar Venlafaxina y Carbamacepina.
Todo se ponía peor, comenzó a ser más fuerte en mí la idea de morirme. Hasta que un día me corté el pelo. Me rapé por completo. Yo me encontraba feliz pero la psiquiatra lo consideró ya una patología por lo que decidió hablar con mis padres. En ese momento la psiquiatra decide irse de viaje a Europa y me deja a cargo de otra psiquiatra y una psicóloga. Cuando ocurre esto, intento nuevamente suicidarme tomando los antidepresivos, Carbamacepina y Clonazepan (que había comenzado a tomar diariamente no recuerdo en qué dosis).
Cuando me encontraba empezando la terapia con la nueva psiquiatra y la psicóloga, me quedo nuevamente embarazada. Pero esta vez fue distinto ya que lo hice a propósito ya que tenía la fantasía de que controlaba la vida y la muerte y podía nuevamente dar muerte al bebé. Hice lo que tenía que hacer solamente que fue peor que la anterior ya que lo que aborté fue un bebé de aproximadamente cuatro o cinco meses. Tuve que cortar el cordón umbilical y luego de tenerlo muerto en mis brazos durante un momento lo tiré al inodoro de la forma más cruel y más dura que podía. Yo sé que esto les puede resultar difícil de digerir pero es lo que fui, fue lo que hice. La terapia avanza cada vez más y los intentos de suicidio pasan de ser una idea a concretarse cada vez más. Una vez que cuento esto a la psiquiatra y a la psicóloga deciden darme Venlafaxina, Carbamacepina, Clonagin, Olanzapina y Risperidona. Todo por la angustia que cada vez me consumía más y más.
Durante un tiempo me estabilizo y comienzo a trabajar en mi actual trabajo. Pero repentinamente comenzaron a aparecer las ideas de muerte, cada vez más, hasta que decidí cortarme las venas. Así lo hice pero, a mi pesar, al otro día abrí los ojos igual que todas las mañanas. Mi papá me encuentra en mi pieza y decide taparme el tajo que yo había hecho en mi muñeca. Cuando llega mi mamá y él le cuenta lo sucedido, deciden llevarme a un médico cirujano quien me cose el tajo.
Luego de esto, una amiga de mi mamá le comenta sobre el Dr. Sardi al mismo tiempo que pedimos una consulta con mi psiquiatra y mi psicóloga. Ellas deciden que era momento de internarme por lo que me dan una orden de internación. Para ellas creo que fue fácil, yo pasé a ser un paciente fuera de control y era mucha responsabilidad. Cuando mi papá le comenta a la psicóloga sobre el Dr. Sardi, la misma contesta que no estaba de acuerdo con ese tipo de terapia pero que quizás me serviría. Mis papás toman la decisión más importante: tenían que elegir si internarme o probar con un nuevo psiquiatra. Lo bueno fue que ellos ¡¡¡me dieron una nueva oportunidad!!!
1.2 Descripción de lo que se siente cuando uno decide suicidarse
Antes de comenzar con lo que aprendí del Dr. Sardi, quiero hablar sobre lo que se siente en esos momentos que gente como yo decide suicidarse. Las ganas de suicidio comienzan siempre con algo que pasa como yo creo que no debería pasar, con algo que no funcionó según lo que la lógica o la moral indican, ya sea por eventos exteriores o pensamientos y sentimientos internos. Esto yo lo llamo frustración. ¿Por qué ocurre esto? Simple, porque lo que uno piensa o siente, lo que a uno le enseñaron sobre moral, sobre bondad, honor, sobre los valores, se manifiesta en el campo de lo ideal pero ¡ah sorpresa! Cuando uno vive con los demás y empieza a tener contacto con la realidad, eso que tenemos en la mente, en el corazón y en el espíritu, no se aplica tal cual lo pensamos y tampoco da el resultado que queríamos ya sea porque el otro no lo interpretó igual o porque simplemente no era el momento ni el lugar ni el modo. Hay tantos factores. Entonces aparece la frustración: eso que no resultó como yo creía, como yo había pensado o como los demás me habían dicho que sería ( el ejemplo típico de esto es cuando la gente dice que si uno hace las cosas bien todo sale bien, ¡¡¡bienvenidos al mundo real!!! No siempre es así).
La frustración inmediatamente me hace pensar: ¿en qué fallé? ¿qué debería haber hecho? Entonces, el cerebro empieza a elucubrar hipótesis tan variadas que uno termina por darse cuenta que se equivocó y, no sólo que se equivocó, sino que es culpable de no haber tenido en cuenta todas las variables que en este momento está teniendo en cuenta. Todo esto se da porque nos enseñan a que podemos tener el control sobre todo y... bienvenidos a la realidad, no tenemos control sobre nada.
Cuando mi cerebro llega a esta conclusión: de que por más que haga lo mejor que pueda, puede pasar que no resulte; mi sentimiento es el de frustración. Cuando mi cerebro cree que puede controlarlo todo y se da cuenta que no es así, comienza la culpa y es esa, justamente esa, la trampa.
La trampa es que si aprendí que no tengo control y que, por lo tanto, voy a equivocarme y, si eso me va a generar frustración y culpa; voy a vivir siendo culpable todo el tiempo, de todo lo que pude haber hecho y no me di cuenta, de todo lo que no pude controlar. Entonces ya nada tiene sentido. ¿Qué sentido tiene que me esfuerce en ser mejor si las cosas no van a resultar mejor? ¿Qué sentido tiene equivocarme si lo más probable es que mañana no se presente la misma situación, o sí, y tampoco sepa cómo resolverla de manera correcta? ¿Y cual sería la manera correcta? ¿La que da resultado bueno para mí o la que tiene en cuenta a los demás? Entonces decido quedarme quieta, no hacer nada de nada, así no hay posibilidades de equivocarme y el círculo vicioso no se cumple. Pero uno comienza a sentirse vacío, ya no hay valores absolutos que lo rijan; en la sociedad de hoy, amar al prójimo es ser ñoño. Entonces ¿qué queda? El suicidio: la solución fantástica que me permite colocarme en el sitio de "No puedo, asique abandono."
Cuando uno se encuentra en este estado, el dolor, la angustia, la desazón, la soledad, invaden todo mi ser. El cerebro comienza a pensar sólo sin mi consentimiento. Entonces todo es confuso. Ya no hay lo bueno y lo malo, lo correcto e incorrecto, sólo se siente dolor y, sí señores, es un dolor físico. Se siente en el pecho, en la cabeza, el cuerpo es como un flan que no tiene fuerza. Uno ya no duerme, no come a horario, todo pierde orden. Y es tan fuerte la confusión, el dolor que siento, que si elijo cortarme las venas y cortarlas reiteradas veces, ese dolor no supera al anterior.
Esto que acabo de escribir ¿se da en las universidades? Es el mismo círculo vicioso: frustración, culpa, abandono. ¿Lo han visto?
¿Qué es lo que quiero dejar en claro? Que el prototipo de hombre de la sociedad actual sólo es para uno de diez personas. Que nos hacen crecer creyendo que cuando uno hace las cosas bien no hay nada que temer, y no es así. Que tenemos el control de todo y en realidad no nos dominamos ni a nosotros mismos. Que los valores son importantes, pero sólo en la medida que te beneficien y que si te equivocás, sos un fracasado.
1.3 Lo que aprendí con la Logoterapia
Primero que todo era necesario hacer algo con las ganas de suicidarme. Pues bien, lo que aprendí es que tenía que aceptar que tenía ganas de suicidarme pero eso no significaba que lo tenía que hacer. Asique dejé que la fantasía de suicidio habitará allí, en mi cerebro, en el lugar destinado a las fantasías. Lo que ocurrió es que con el tiempo empezaron a aparecer cada vez más distanciadas. Aunque debo admitir que no las he dejado de tener. Aquí, algunos opinarán que, si estas fantasías persisten, entonces no he mejorado en términos de salud. Pero es simple de explicar: sé que las tengo, pero sé que así como aparecen se van. Aprendí a vivir con ellas y a ubicarlas en el lugar de las fantasías y, de pronto, cuando en determinadas circunstancias el cerebro las dispara como soluciones a conflictos que tengo, las dejo que existan pero sólo dentro de mi cabeza y hago el esfuerzo de encontrar otras soluciones aparte de esa al problema. Quizás el objetivo no sea que desaparezcan para siempre, sino simplemente dejarlas que existan en el campo de la fantasía.
Otra de las consecuencias de esta enfermedad es que se altera el orden del sueño y esto es así porque elegí abandonar la vida que sólo se vive de día. Sé que la noche está hecha para dormir, pero el silencio y la soledad son compañeros excelentes para que la mente vuele y piense en todo lo que uno podría hacer y no se anima a realizar de día por miedo a equivocarse. Por lo tanto, uno elige soñar despierto de noche y dormir durante el día, evitando así tener contacto con la realidad y con lo que tiene que ver con vivir.
Ahora estoy en esa etapa, la de tratar de acomodar el sueño. Ustedes pensaran que es fácil, pero no lo es. El cuerpo se acostumbra a tener ganas de hacer cosas durante la noche pero el cerebro sabe que no hay trabajo de noche, no hay amigos de noche, no hay ni siquiera un kiosco abierto. Empiezo a pedirle a los demás que hagan las cosas que yo no me animo a hacer, desde salir a comprar cigarrillos, como a pagar las cuentas. Con la logoterapia aprendí que, mientras uno más hace, más se conoce.
El Dr. Sardi ya no sabe cómo decirme que haga cosas, no importa qué, algo. Bueno, este es para mí el paso último. Ahora soy yo la que debo decidir si seguir abandonando mi vida o empezar a vivirla. Por esta razón me pedí unas vacaciones, primero y fundamental, para cambiar el sueño. Luego, hice una lista de las cosas que creo y siento que me harían sentir bien. Ahora sólo queda hacerlas. Hacer, haciendo, hacerse.
Lo fundamental es saber que no hay que cometer el pecado de creerse un dios, hybris, sino encomendarse a los brazos de nuestro Dios o del destino, tomando las decisiones que nos hagan sentir más y mejores humanos, sin olvidar eso: lo humano. Y que no importa cuanto avance la ciencia, cuanto domine el hombre al mundo, en definitiva sólo uno es responsable de las decisiones que toma y lo es sólo frente a su propia conciencia en esos minutos antes de dormir.
1.4 Conclusión
He pasado cuatro años sin hacer absolutamente nada, mi vida radica en levantarme media hora antes de ir al trabajo, tomar mates y fumar, luego voy a trabajar y hago lo mejor que puedo. Cuando vuelvo, tomo mates, fumo y cuando estoy asqueada me pongo a ver películas hasta las siete de la madrugada. Estoy sola, no tengo amigos, ni novio, ni futuro, ni facultad, ni hago ejercicios. Ustedes se preguntarán si me cure o no y saben qué creo, que de eso se trata mi vida, de entender que no se trata de tener la certeza de que sané sino la valentía de saber que si Dios me puso donde estoy es para superarlo. Pero no como en las películas, donde el final es feliz, sino como en la vida real donde aprendés a vivir con ello y de la mejor forma posible. Esa vida que yo tengo en mis manos y no otro.
1.5 Crítica constructiva
Cuando atiendan a un paciente, pregúntenle cómo cree que está compuesto su ser. Porque, Doctores: se les olvidó curarme el alma. Yo soy cuerpo, mente y espíritu.
Un beso.
2. Lo que nos comparte su Madre
2.1 Historia de Vida de Verónica
Nuestra familia está formada por mi esposo, y tres hijos: dos mujeres que se llevan 2 años entre ellas, y un varón 10 años menor que Verónica, que actualmente tiene 31 años.
Los abuelos maternos tuvieron una participación activa en nuestras vidas, siempre vivieron cerca nuestro aunque en distintas casas.
El embarazo de Verónica fue normal, no consumí ningún medicamento. Sí tuve las ansiedades propias de ser primeriza. El parto sí fue traumático porque nació con vacuum, una especie de ventosa que le produjo un hematoma importante en el lado izquierdo de la cabeza, aunque al ser revisada por el pediatra, presentaba todos los reflejos normales. También tuvo ictericia, por lo que la dejan en sala de neonatología durante nueve días y, en ese tiempo, no me permitían tener contacto con el bebé ni darle de mamar.
A los 3 meses cuando alguien le decía "Pobrecita", se le corrían las lágrimas. No sé si esto lo hacen todos los bebés.
Siempre fue una nena muy alegre, inteligente y, cuando digo esto, me refiero a que aprendía sin ningún tipo de problemas, era resuelta, segura de sí misma, muy ubicada en el espacio y muy perceptiva (a veces sentía qué adivinaba mi estado de ánimo). También muy sensible.
A los cuatro años, presenta vómitos repentinos, pero recién a los 12 años los médicos le diagnostican jaqueca neurológica. Le recetan Carbamacepina, pero los ataques no cesan hasta cerca de los 17 años. Junto con esto, presenta una enuresis hasta los 16 años.
Por este motivo, a los 5 años, las dos vamos a psicólogas, quienes hacían psicoanálisis puro, según me lo expresaron. Ella asiste un año y yo dos años. Verónica comienza a llorar diciendo que no quiere ir más, yo se lo expreso a la psicóloga y me dice que la obligue. La llevo unas sesiones más pero desisto porque lloraba mucho cuando tenía que ir, y cuando salía de la sesión.
No hubo ningún resultado sobre la enuresis. El diagnóstico que me da es que tiene celos de su hermana y que emocionalmente había madurado más que un niño normal. Lamentablemente, no me dieron ningún diagnóstico escrito.
Luego, la ve un psiquiatra, quien le da un medicamento y me dice: "En dos meses le curo la enuresis". Pasan seis meses y decido sacarle el medicamento ya que no hay resultados y se notaba muy nerviosa cuando dormía.
Decido concurrir a un afamado psiquiatra familiar, quien dice que el problema de la enuresis lo tenía yo porque ella no lo tenía. Como terapia le indica lavarse las sábanas cuando se orinaba y lo debía hacer a mano, no en el lavarropas. Recuerdo un día que el médico le dice "Pasé por el stand de pañales y me acordé de vos". Ella no le dijo nada, pero cuando salimos me dijo: "¿Sabés por qué habló de los pañales? Para que me de rabia y no me haga más pichí", tenía aproximadamente 6 años.
Mi marido también había tenido enuresis hasta los trece años, por lo que me dice que la deje que ya se le iba a pasar. Decidimos que ya no haga más tratamientos.
Siempre fue muy protectora con su hermana mientras fueron pequeñas, y con el hermano.
Durante la primaria, tenía amigas y un muy buen rendimiento escolar. En la secundaria, también, tenía amigos, era muy buena estudiante, salía a bailar, tenía novio, aunque creo que no tenía demasiada libertad, la llevábamos y la traíamos.
No era rebelde, se comunicaba mucho con nosotros, aunque sí comenzaban las peleas con su hermana, generalmente por la ropa.
A los 16 años, se pelea con el novio y pide ir a una psiquiatra, quien la vuelve a atender a los 26 años.
Ella me cuenta (hoy en día), que le confesó a la psiquiatra que tenía ideas de suicidio, pero ella no le dio importancia.
En aquel entonces, jamás nos dimos cuenta ni nos contó que pensaba en el suicidio.
2.2 Nuestra Familia
Cuando nació Verónica, éramos jóvenes de 25 y 26 años. A los dos años nació mi segunda hija y, después de 10 años, nació mi hijo.
Ambos trabajamos. Mi marido fue muy creyente siempre , yo no era tan persistente en la fe.
En la primaria, las chicas fueron a escuela religiosa, también asistían a un club dónde realizaban gimnasia deportiva, allí aprendieron a nadar. Mientras mi marido estudiaba en las tardes, nosotras asistíamos a este club. No tuvimos demasiado dinero pero en general tratábamos de darles bienestar.
Fuimos padres exigentes en cuanto al estudio, al buen comportamiento.
La relación con los abuelos maternos fue demasiado estrecha, y escasa con los abuelos paternos.
Verónica siempre mantenía (y actualmente mantiene) una relación muy intensa conmigo, hablaba mucho. Por lo que me resultó muy sorpresivo enterarme de que se quería suicidar, ya que nunca me lo había contado.
2.3 La Enfermedad
A los 26 años estudiaba una carrera universitaria, tenía amigas con quienes salía, tenía novio.
Decide cambiarse a una facultad privada y pagarla con su trabajo. Consigue en un cyber para atender a la gente que se conectaba a Internet. Asistía a la facultad a la tarde y se iba al trabajo hasta las 2 de la mañana.
Un día, hablando con mi segunda hija, quien es psicóloga, analizan entre ellas, la relación con el novio y Verónica decide ir a la psiquiatra que la había visto a los 16 años. Esto ocurrió a mediados de diciembre del 2003. Cuando vuelve de la primera sesión, me dice que le diagnosticó depresión y la medicó con Velafaxina. Yo me sorprendí porque ella hacía, en ese momento, muchas cosas, y no la notaba triste; sí muy nerviosa, pero en general, siempre se ve así. La doctora le expresa que en 3 meses la saca adelante.
Esta psiquiatra hacía terapia con ella semanalmente. A los 20 días, la depresión era terrible, lloraba a cada rato, no sabíamos realmente qué pasaba. Deja la facultad, más tarde al novio y después a sus amigas.
Dormía 2 horas y se despertaba, el mínimo ruido lo sentía.
A los 4 meses de iniciado el tratamiento con la psiquiatra, se rapa la cabeza. En ese momento, la doctora nos dice que lo que era una depresión había pasado a ser un trastorno de personalidad y que llevaba tiempo curarlo. Comienza terapia con una psicóloga semanalmente y cada 15 días con la psiquiatra.
En aquel momento la psiquiatra me informa que Verónica tenía intentos de suicidio, los que yo jamás había detectado.
Ella dice que con la psiquiatra se sintió libre para expresar lo que realmente sentía en su interior.
Se pone muy agresiva. Ella tenía buena relación con nosotros antes, pero comienza a agredirnos verbalmente, cosa que antes no hacía, se vuelve una situación terrible en el hogar, también se vuelve muy agresiva con su hermana.
La psiquiatra viaja al exterior y se lo dice de un día para otro. Queda en manos de otra psiquiatra y con la misma psicóloga quienes hacían permanentemente interconsultas. En ese momento toma pastillas que va juntando de las que yo le daba por día.
Hasta abril del 2008, continúa con estas terapias, con muchos intentos de suicidio y, cada vez, más medicación.
Pasó 3 años en soledad. No se bañaba, engordó muchísimo, fumaba exageradamente. Abandonó la facultad, su trabajo y sus amigos. Pasaba todo el día detrás de una ventana, a oscuras, fumando. No hablaba, tenía la mirada fija y perdida. Si venía gente, se escondía. No atendía el teléfono.
En ese tiempo, nos turnamos con mi marido para estar con ella en la casa y no dejarla sola.
En el último año, logró rendir un examen y conseguir un trabajo pero, en un principio, le cuesta mucho, tiene miedo. Logra mejorar un poco, pero al año de estar trabajando, comienza otra vez a sentirse mal y se corta la muñeca a lo largo de las venas, no en forma transversal.
Repentinamente, empezaba a pensar en el suicidio, yo tengo la sensación de convivir con un fantasma que aparecía a cada rato, de la manera más imprevista. Podíamos pasar un día hermoso en un camping, llegábamos a la casa y se empezaba a sentir mal. Ella comentaba que era como una idea fija en su mente que no podía apartar. Tenía la mirada fija, no hablaba, no se reía, y continúa agresiva. A veces, me asustaba.
Hablábamos largas horas con ella, no dormíamos ya que ella andaba toda la noche. Íbamos a trabajar cansadísimos.
Muchas veces la miraba a los ojos y le decía a Dios: "Por favor, devolveme a mi hija, ésta que está aquí, no es ella, mi hija era alegre, cantaba, escuchaba música."
Fue una época de mucho dolor, de no saber qué decir ni qué hacer, las recomendaciones de las profesionales eran que se separara de nosotros. Esto nos hacía sentir muy mal porque nos preguntábamos qué podíamos tener tan malo que le hacía daño a nuestra hija.
También, a sugerencia de las profesionales, asistimos a terapia familiar, pero mis hijos no querían ir y Verónica después de un tiempo deja de asistir. La psicóloga familiar sólo dice que mi marido o yo hacíamos algo como para que nuestros hijos no se fueran de la casa, pero no nos dice concretamente qué hacíamos.
En este momento, Verónica tenía dos sesiones con su psicóloga, una con la psicóloga familiar y cada quince días con la psiquiatra. El tipo de terapia era cognitiva-conductual. Cada vez que venía de terapia la comentaba con nosotros. Después, a sugerencia de las profesionales, no tenía que hablar de lo tratado en terapia.
Yo observaba que antes y después de cada sesión se sentía muy mal, pensaba permanentemente qué iba a decir en la terapia y después qué le habían dicho. Yo sugerí que me parecía que era demasiada terapia, pero me dijeron que estaba confundida.
En una época, se va de la casa a vivir con un novio que conoció en ese entonces. Igualmente tiene crisis y nos llamaba cuando se sentía mal, estuvo con él seis meses.
Posteriormente, se va a vivir con su abuela que vive cerca nuestro, pero intenta cortarse las venas por segunda vez.
Cada vez la medicaban más y cada vez las crisis eran más seguidas. En el último tiempo, eran permanentes, presentándose estas crisis también en su trabajo, por lo que las profesionales deciden una internación en un neuropsiquiátrico, la cual no concretamos. Yo personalmente, me resistía a esto.
La relación de ella y la nuestra con las profesionales fue excelente. Considero que le brindaron lo mejor, dentro de lo que pudieron hacer.
2.4 La Logoterapia
El mismo día que me dan la orden de internación, recurro al Dr. Sardi, recomendado por una amiga. Cuando el Dr. me dice que hace Logoterapia y me explica acerca del Dr. Frankl, yo no sabía de qué se trataba.
Verónica acepta ir porque yo le ruego, pero no tenía ningún deseo de ir, decía que estaba muy cansada.
Cuando el Dr. la ve por primera vez, esa noche, ella sale diferente de la sesión, contenta. Y me dice que le impresionó muy bien el Dr.
En las primeras consultas, nos mirábamos con mi marido sorprendidos cuando, desde la sala de espera, la escuchábamos reírse. Nos sorprendió muchísimo porque hacía mucho tiempo que no reía.
Al otro día de la primera consulta, fuimos juntas a la peluquería. Se veía feliz. Yo la miraba y pensaba que, si la hubieran internado, en ese momento, yo estaría visitándola en el hospital. Realmente no lo podía creer.
Busqué en Internet y me informé sobre la Logoterapia , sobre el Dr. Frank y el Dr. Sardi.
Recuerdo que en uno de sus intentos de suicidio, cuando estaba en tratamiento con la otra psiquiatra, íbamos en la ambulancia, me tomó la cara con las dos manos y me dijo "Mami, esto no es culpa de papá ni tuya, yo no le encuentro sentido a la vida". Desde ese momento, me preguntaba cómo encontrar motivos para que quisiera vivir, pero nada era posible.
Cuando leí sobre la logoterapia, me enteré que busca dar sentido a la vida, que considera al hombre como cuerpo, mente y espíritu. Entonces, supe que era lo que yo había buscado y entonces surge una esperanza para mí y para mi hija.
Cuando llega al Dr. Sardi estaba medicada con: Velafaxina, Carbamacepina, Ziprexa, Risperdal Conta, Clonazepam.
El Dr. decide darle 30 días de licencia y sacarle todos los medicamentos menos el antidepresivo y el clonazepam.
Le da técnicas para evitar el pensamiento suicida.
Imaginé que al sacarle los medicamentos, iba a estar muy mal pero, al contrario, cada vez se sentía mejor, estaba más clara de pensamiento, comenzó a reírse y a sentir dolor, ya que antes no sentía ninguno.
Cuando se sentía mal, dormía conmigo y lo que con la otra terapia estaba mal, ahora el doctor le dice que era bueno. Así duerme un tiempo conmigo y sola después decide irse a su habitación.
Las sesiones que antes eran estipuladas previamente, hoy decide ella cuando las necesita.
El doctor le recomienda libros que leemos juntas lo que nos beneficia a ambas ya que en ellos encontramos respuestas que antes no tenían explicación.
Anteriormente, no quería que le habláramos de Dios, pero después fue aceptando la idea y comenzó a acercarse a lo espiritual.
Actualmente, lleva 6 meses con el Dr. Sardi, en este tiempo, tuvo dos crisis, pero yo noto que después de cada crisis, tiene una mejoría importante (Quiero aclarar que desde que está con el tratamiento de Logoterapia nunca intentó suicidarse, lo que llamo crisis se refiere a pensamientos que nunca concretó).
Visitó a su abuela, lo que no hacía desde hace mucho tiempo, buscó turnos para los médicos ya que había dejado de lado su salud , sale con sus compañeros de trabajo, se dedica a su arreglo personal, hace ejercicio físico en la casa, se puede dialogar con ella. Pero, por sobre todas las cosas, se encarga de su espíritu. Hoy es una persona que sus compañeros han definido como pacificadora, ya que genera clima de armonía entre ellos y actúa como mediadora ante los conflictos.
En este último tiempo, puedo decir que es una persona íntegra y que gracias a Dios, el fantasma del suicidio no está presente. Quizás vuelva a aparecer pero lo más importante es que Verónica haya aprendido a enfrentarlo.
Nosotros como padres, también aprendimos que el sufrimiento es inherente a la condición humana, y esta visión nos hizo más fuertes.
Hoy, Marzo de 2009 estamos a 11 meses de la primera vez que tuvo la consulta con el Dr. Sardi, está de novia, enfrenta los problemas del trabajo y cada día resuelve mejor las situaciones que se le presentan a diario.
Creo que en esta sociedad actual, la carencia de valores verdaderos nos lleva a cometer demasiados errores. Como madre, hoy he descubierto que el no practicar profundamente la fe, me llevó a un sentimiento de desesperanza y tristeza, que se lo trasmití a mis hijos, esto a lo que me refiero de "no practicar la fe" significa que si bien era una persona que actuaba correctamente, no le daba el sentido de trascendencia espiritual a mi vida y que es tan necesaria para todo ser humano.
Hoy es muy común escuchar, de parte de muchos psicólogos, "si te hace sentir bien, hacelo". Pero creo que es fundamental orientar a los jóvenes en la dimensión espiritual que es lo que verdaderamente NOS DA SENTIDO DE PLENITUD Y FELICIDAD.
Es notable la cantidad de jóvenes que hoy se sienten perdidos, buscando el sentido de la vida en el alcohol, la droga, los lujos y, una vez que se vive dentro de esto, se siente el terrible vacío existencial que lleva a tantas vidas perdidas.
HOY MI HIJA VOLVIO gracias a la Logoterapia , al Dr. Frankl que la desarrolló y al Dr. Sardi que, con su sabiduría, la aplica. Gracias de todo corazón.
A veces me pregunto cuántas personas de las que están en el neuropsiquiátrico podrían tener un destino diferente si se les hubieran dado otras opciones.
Creo que la Logoterapia tiene que ocupar un lugar importante dentro de las terapias tradicionales, como alternativa de curación ya que hoy el hombre ha perdido los valores de lo espiritual y el verdadero SENTIDO DE LA VIDA.
(Quiero aclarar que yo no sé qué escribió Verónica, ni Verónica leyó lo que escribí yo.)
3. La pregunta del millón
¿Qué elementos de la Logoterapia hicieron que dejara de ser una persona enferma y me convirtiera nuevamente en una persona entera?
Sinceramente, me cuesta reconocer puntos o momentos precisos ya que me encontraba realmente perturbada, confundida y perdida.
Me gustaría dejarles las experiencias que me conmovieron y que produjeron en mí un cambio en la forma de ver la vida.
Lo que guardo en la memoria como mi primer recuerdo, fue que cuando yo voy a ver a mi querido Dr. Ricardo Sardi. Yo venía de tener una sesión con mi anterior psicóloga, quien me dijo que, debido a que yo tenía intenciones de suicidarme y que ya en reiteradas ocasiones había concretado esos intentos de suicidio, ella consideraba que lo más adecuado para mí era internarme en un hospital psiquiátrico, por lo que firmó la orden de internación.
Mis papás, no quedándose conformes, encontraron a mi querido Ricardo Sardi, quien me ve ese mismo día, solo con diferencias de horas. Me hace pasar al consultorio y lo primero que recuerdo y que me marcó, fue ver que yo no me tenía que sentar detrás del escritorio, sino al lado de él y que él mientras hablaba, se alejaba o se acercaba dependiendo de lo que hablábamos, en su gran silla con ruedas.
¿Qué significó eso para mi como paciente?
Que no estoy frente a una persona que me está marcando desde entrada que yo tengo el lugar de paciente y él el de analizarme ya que eso es obvio desde el momento en que yo pido consulta a un psicólogo o psiquiatra.
Lo segundo que recuerdo es que mi querido Ricardo me pregunta: "Verónica, contáme ¿qué es lo que te pasa?¨ A lo que yo le respondo entre llanto, oraciones inconclusas y sentimientos de desesperación, que me quería morir, que yo sabía que todo dependía de mí, pero que yo no podía más, ¡¡que ya no podía hacerme cargo!!
A lo que él me responde: ¨No te tenés que hacer cargo vos, porque el que sabe tratar estos problemas soy yo porque para eso estudié.¨
Esto es fundamental para un paciente, saber que el encargado de manejar la enfermedad es el médico y el encargado de llevarla lo mejor que pueda es el paciente. ¿Por qué? Porque el paciente va al psiquiatra o psicólogo debido a que hay algo que siente que no puede manejar y que necesita ayuda, por lo tanto la función del doctor es asumir la parte que le corresponde, que es reconocerle al paciente que el que estudió es él y que el que padece lo desconocido es el enfermo.
¿Por qué aclaro esto? Porque está muy de moda que los psicomédicos utilicen la frase "hacerse cargo".
Bueno, yo desde mi ignorancia y desde mi valorable lugar de paciente, les digo que a mí, como persona que sufre una "enfermedad", no pueden decirme que todo depende de mí, ni decirme que tengo que hacerme cargo porque yo la padezco y la estoy sufriendo y desconozco del tema. El encargado de aliviar mi dolor es el psicomédico. En definitiva, el recuerdo que me quedó es que mi querido Ricardo sacara de mi cabeza que yo era la encargada de sentirme bien, de mejorarme, que todo dependía de mí. Con esas sencillas palabras de: "Pará, si el que estudió fui yo, el que sabe soy yo", me quitó el peso de saber que si me sentía mal no era culpa mía, que si tenía ganas de suicidarme, él lo iba a cambiar, que si me sentía así era por algo que él, aunque no lo supiera, iba a intentar arreglar.
Lo que yo propondría es que el psicomédico se acerque al paciente sin miedo de contagiarse, ya que el lugar del médico y el del paciente están predeterminados por la realidad. Además, tendrían que ser sinceros y reconocer que si una persona acude a ustedes es porque no está entera, porque de algo carece, algo precisa; está pidiendo ayuda y no a un amigo sino a un tercero que sólo conoce porque alguien se lo recomendó por lo buen médico que es.
Una vez que Ricardo me enseñó que la enfermedad quedaba a su cargo, yo sentí alivio, no sentía pesar y, quieran o no, era ya un problema menos.
El otro momento que atesoro es cuando mi querido Dr. Ricardo Sardi me dijo que era un intercambio: yo le entregaba la responsabilidad de la enfermedad pero yo tenía que cumplir con una condición, que era no intentar suicidarme esa noche hasta que el me viera al día siguiente, pero no fue sólo un trueque sino que me pidió que le diera mi palabra de honor. "Esa" es una responsabilidad que puede llevar en las espaldas un paciente con ganas de suicidarse y que no valora la vida: "Dame tu palabra de que no te vas a suicidar hasta verme."
¿Por qué la puede llevar un paciente que se va a suicidar? Porque yo sólo pensaba en el día, para mi no hay futuro, por lo tanto, tener una meta que cumplir, no a largo plazo, sino hasta mañana, es algo importante ya que nadie confía en una persona que desea morirse. Muestra cuanto interés tiene el paciente en mejorar, y ustedes le dan el sentido de la vida sólo por un día... Y, aunque ustedes no lo crean, eso ¡¡¡produce el mismo efecto que el clonazepan!!!
En las sesiones siguientes, las cuales no recuerdo cronológicamente, fui aprendiendo otras cosas como, por ejemplo, que en determinados momentos era mi querido Dr. Ricardo Sardi el que hablaba y yo la que escuchaba. ¿Qué aprendí de eso? Que si un psicomédico vive haciéndote hablar de lo que no pudiste resolver en la semana, lo único que uno se lleva es saber que sólo no pudo y establecer que en ese lugar y con esa persona sólo se hablan los problemas. Con Ricardo no fue así, las sesiones concluían cuando no había más para hablar, no se habla solo de los problemas sino que se revaloriza lo bueno, lo que el paciente consiguió; no sólo lo que no pudo lograr. Por lo tanto, mi idea de ir a terapia con Ricardo es ir a contar aquello que no podía hacer y finalmente logré hacer, y no a llorar lo que no logré. ¿Que aprendí?: que la vida uno puede verla de varias maneras y a través de varios cristales. Uno es el que tiene que elegir cuál es el que lo llena, cual es que lo deja satisfecho y completo.
Ricardo me propuso leer libros de Frankl los cuales me los devoré. Esto me sirvió para ver que mi idea de suicidio no era muy original que digamos y que personas en circunstancias penosas y peores las habían tenido y las habían concretado. Otras las habían tenido y algo se los impidió, y otras ya tenían algo que hacía que ni siquiera se lo preguntaran. Por lo tanto lo que aprendí es que la religión, las creencias, están íntimamente relacionadas con los valores y éstos son el alimento del espíritu. Por lo que, si uno rompe con los valores, creencias, principios ínsitos en uno mismo, se autodestruye; por lo que es coherente que si lo que creés, no coincide con lo que pensás, con lo que sentís, y fundamentalmente con lo que hacés, inmediatamente aparece latente la idea del suicidio, porque en algo te traicionaste.
Esto me lo fomentó Ricardo. Cuando yo le pregunto si podía ir a un sacerdote y le explico que la psicóloga y psiquiatra que me veían antes me dijeron que no podía porque, por mi tipo de personalidad, me iba a afectar en forma negativa, él me explicó que no era así y, con la ayuda de Frankl, me hicieron revalorar que el espíritu necesita alimentarse y el lugar donde uno lo alimenta es indeterminado. Puede ser en un paisaje, en una iglesia, en la casa con los papás, con el novio, con los compañeros, a través de los valores que pone en práctica, etc.
Conclusión, son los valores los que pierde un suicida, por algo se rompe con el innato sentido de preservarse y perpetuarse. Y, lamentablemente, los valores que nos mantienen a salvo de una depresión o de un suicidio son los que "no se usan ahora". ¿Cuántas veces oimos: "te doy mi palabra de honor"? Pocas. ¿Cuántas veces me la piden? Ninguna. ¿Cuánto vale el honor de una persona? Tanto que ya nadie la da.
Otro valor que aprendí es el de la religión. Porque sin llegar al fanatismo, es el ámbito donde hoy se puede encontrar, con esfuerzo y con sus falencias (no lo niego), principios, valores, reglas de moral y buenas costumbres, que son necesarias para el hombre. Sin embargo, hoy las menospreciamos con dichos como: "hay que ser independiente en todo aspecto y con relación a toda persona", "la iglesia es una porquería", y otras cosas que escuchamos a diario. Pero no hay que olvidar que hay instituciones que se crearon debido a necesidades básicas del ser humano y, si se pierden o desvalorizan, otra debe cumplir el rol que la última dejó.
Mis psicomédicos anteriores me dijeron que los abrazos, cariños y mañas de mis padres eran malos psicológicamente para mí debido a que no se rompe el cordón. Y el tema es que no nací de un repollo, necesito afecto, necesito que me digan que me quieren, necesito que me digan "por favor"; necesito que me digan "gracias", necesito amor. Y depender del amor no me hace menos independiente. No entiendo cual es la teoría de ver todos los problemas que sufrimos de chicos, si ya crecimos y tenemos que aprender a amarnos con los defectos y con las virtudes; lo que implica necesariamente aprender a pedir perdón.
Bueno, todos esos son valores, principios y creencias que perdí mientras me encontraba enferma. ¿Cómo los recuperé? Cuando cada vez que llegaba a la sesión con mi querido Ricardo él me abrazaba, demostrándome amor. Cuando me dijo: "Dormí con tu mamá, aunque tengas 29 años y que te haga mañas... Ya vas a ver, sola vas a poder irte a dormir a tu cama".
¿Adivinen qué? Ricardo tenía razón, mi padres cometieron errores cuando yo era chica y no los acepté, ni los perdoné hablándolos desde la razón con mis psicomédicos sino que los perdoné cuando me di cuenta que el amor todavía valía y existía como cuando era niña, sabiendo en todo momento que tenía 29 años y, como me dijo Ricardo, no tuvo nada de malo... Hoy duermo sola.
En los primeros momentos de la terapia yo seguía con ideas de muerte, se lo conté a Ricardo y yo pensé que la solución era subir la dosis de medicación como ocurría con la otra terapia. Para mi sorpresa, Ricardo me dijo: "Bueno, cuando tengas ganas de morirte, andá a caminar y seguí pensándolo. Decí: Sí, tengo ganas de morirme. Así, solas, se van a ir yendo."
Y, efectivamente, no recuerdo el día, pero ya no las tengo más porque como dice el cuento de Ricardo, mientras uno piensa que no tiene que pensarlo, más lo piensa. Que paradójico es el cerebro del ser humano...
Yo me sentía muy abrumada con el diagnóstico de mis ex psicomédicas quienes habían dicho que yo era muy impulsiva, hipersensible, extremista y otros calificativos que no recuerdo. Consternada fui un día y le pregunté a Ricardo cómo podía cambiar eso, como podía controlarlo. Hoy me río, pero en ese momento, era la fórmula para sentirme mejor. Ricardo se puso a hablar y me dijo que sí, que yo podía ser así, pero que no era un problema, que quizás a mí me afectaban cosas que a los demás no, pero que eso era algo mío y que no era malo sino que me veía como una idealista. Yo no entendía. El sigue hablando y continuó diciendo: "San Martín fue un idealista y mirá quién es hoy, un héroe" ¿Que aprendí, qué me enseñó? Que no importa con qué defectos y piojos uno venga al mundo, lo importante es aprender en qué campos sembrarlos, regarlos y cultivarlos para que los frutos que den sean los que llenen el espíritu.
Quiero concluir dejando en claro ciertos puntos:
- ü el psicomédico de hoy tiene que saber que el hombre de hoy se encuentra desvalorizado porque no hay valores, principios y creencias que se puedan sostener con libertad sin que uno quede como un tonto frente a la sociedad de hoy. Es necesario que el psicomédico sepa que la angustia de hoy del paciente es por la falta del cumplimiento de un valor en el pasado, motivo por el cual tiene que curar el alma, el espíritu (o el nombre que le quieran otorgar) ya que el ser humano está desesperado por obtener la contención que no encuentra ni siquiera en la familia, debido a que la misma se ha ido desmembrando. Tampoco la encuentra en el trabajo, porque el que no corre, vuela; ni tampoco en la iglesia porque el sacerdote lo patea al psicomédico y el psicomédico sólo medica.
En cambio, la logoterapia no sólo le dio contención a mi alma dándole valores, sino que además le proporcionó herramientas ajenas al consultorio como la religión, la familia, los compañeros.
- ü el psicomédico no debe pretender que el paciente se haga independiente como persona sin que él mismo aprenda a saber cuáles son las necesidades básicas. Y mal que les pese, el ser humano necesita ayuda y tiene que pedirla, el ser humano necesita amor y tiene que pedirlo, el ser humano necesita saber que no puede controlarlo todo sino que se cometen errores y que lo bueno es que quedan en el pasado y se puede revertir en el futuro. El ser humano no puede "hacerse cargo" como dicen. El ser humano tiene que aprender a vivir con la realidad de que no puede hacerse cargo de todo por lo que tiene que pedir ayuda y no por eso deja de ser él quien logra sus objetivos.
- ü el psicomédico debe ser lo suficientemente profesional para saber cómo él considera que está formado el ser humano. Y tiene que ser lo suficientemente sabio para descubrir cómo el paciente considera que está conformado.
Y, como conclusión final, quiero responder la pregunta del millón, los elementos de la logoterapia que me ayudaron a volver a estar entera son todas aquellas cosas en las que nombré a mi querido Dr. Ricardo Sardi. El estudió y se especializó en logoterapia y se hizo cargo de mi enfermedad. Yo solo aprendí de él que el mundo es el que está loco y que el propósito de mi vida es aceptar los errores que cometí, sabiendo y disfrutando que, gracias al Dios que me da la vida, quedaron en el ayer. Que vivo el hoy con las herramientas del pasado y que mi futuro no se encuentra en mi control sino que sólo puedo bosquejarlo con las decisiones que tomo hoy, basadas en mis valores, principios y creencias. Porque¨, en la medida que no las rompa, ni quiebre, ni las transgreda, voy a permanecer entera en caso de que Dios disponga algo distinto de lo que bosquejé.
Me preocupo y me ocupo de lo que puedo, lo mejor que puedo. Todo aquello que queda fuera, me abandono a Dios y a todos aquellos a los que amo y me aman. Porque, al final del día, cuando me acuesto en la oscuridad de la noche y en la soledad, lo que me regocija son los besos que recibí, los "te quiero", los saludos en las mejillas, las sonrisas... Y eso no viene del cerebro que está cansado de pensar, ni viene del cuerpo que está cansado de trabajar, viene del soplo de Dios llamado alma, que nos mantiene vivos y con la esperanza de decir: "Mañana, cuando me levante...".
Verónica
El presente posts ha sido publicado en el libro "Logoterapia en acción - Aplicaciones Prácticas"Saenz Valiente, Sofía (coord.) Ed.San Pablo
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................Hoy quería hablarles de “Edipo”, rescatando al "Edipo Rey" de Sófocles, generalmente empobrecido por las versiones psicoanalíticas.
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................Sófocles vivió en el siglo V a.c.; de su centenar de obras sólo siete fueron rescatadas del fuego en la biblioteca de Alejandría. “Edipo Rey" , “Edipo en Colono” y “Antígona”, son tres obras que se asocian porque hay entre ellas una coherencia interna, aunque han sido escritas en distintas épocas1.
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................Pero para entender “Edipo Rey”, hay que remontarse a alguien del cual generalmente no se habla: es la figura de su padre Layo, Layo es Rey de Tebas2. Esta ciudad estaba administrada por el rey Labdaco, padre de Layo. Cuando él muere, su hijo es muy joven y escapa de la ciudad antes de la posibilidad de ser muerto por su tío materno Lico. Layo se refugia en el reino de Pelops, cuyo hijo Crisipo se suicida al saber su padre de su amor por Layo. Pero lo censurable no es el amor antinatural, sino que Layo haya raptado al hijo del rey. Ante la muerte de su hijo, el rey Pelops lanza una maldición contra Layo que es lo que da sentido y origen a la tragedia. Su grito hace temblar todo el territorio. Le profetiza que si tiene descendencia, su propio hijo, será su asesino y tendrá hijos con su propia madre.
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................Layo se casa con Yocasta y reina de Tebas. El oráculo le recuerda la maldición. Layo se abstiene entonces de tener relaciones
con Yocasta; pero ésta, como las hijas de Lot, lo embriaga y de esa relación nace un hijo.
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.Relacionemos el papel del vino con Dionisios, dios del vino. El nombre “Dionisios” significa “Dios Cojo”. Precisamente aterrorizado por el oráculo y al tercer día de nacer3 Edipo, Layo toma una fíbula (alfiler de gancho) y perfora los tendones de los talones del hijo, lo ata con una correa y lo entrega a un pastor para que lo cuelgue de un árbol en el monte Citerón. El pastor Forbas se compadece del niño y lo da a otro pastor para que lo críe como hijo suyo. Pero ese pastor, del reino vecino de Corintio lo entrega a los reyes que no tenían descendencia.
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................El pecado de Layo4 se ha trasmitido a su descendencia. No se entiende la tragedia de Edipo, un hombre que desconoce todo lo ocurrido en su vida, sino se conocen los antecedentes, sino se tiene en cuenta la arqueología de su situación trágica. Edipo criado en el reino de Corintio, es hijo de reyes porque tanto Pólibo como Peribea -sus padres adoptivos- lo consideraron su hijo y como tal lo trataron. Edipo repite así la historia de todos los niños abandonados: Rómulo y Remo, Moisés, Perseo, Jasón, Orestes, Paris, Atalante. Todos abandonados y todos llamados a un destino significativo.
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................El vino aparece significativamente por segunda vez en la vida de Edipo: un invitado embriagado le devela que no es hijo de sus padres, que ni siquiera se parece a ellos. Edipo aterrorizado, parte hacia Delphos a consultar a su pitonisa sobre su identidad. Ella no lo deja acercarse al altar ya que está maldito, porque matará a su padre, se casará y tendrá descendencia con su madre. Edipo horrorizado guiándose por las estrellas toma un rumbo que lo aleje de Corintio. Llega precisamente al lugar de la crisis5: el Trivio, que significa “tres vías”. Esta encrucijada está en Tebas, en donde se bifurcan los caminos de Tebas y Aulis.
..En........................................................
........En ese lugar de la encrucijada, Edipo se topa con un carruaje sin insignias en el cual vienen cinco personas. El “3” también designa “el carro”, a veces designa la yunta de animales que tira del carro. Disputan por el derecho del paso6. Edipo tiene prioridad por ser hijo de reyes. El carrero Polifonte (o "asesino de muchos"), lo atropella pisándole los pies. “Edipo” significa ”pies hinchados”. Edipo es un tullido, un rengo que utiliza toda su vida un báculo, un apoyo. Edipo mata al cochero y al acercarse al carro, un anciano lo hiere dos veces en la cabeza con el aguijón. Edipo lo mata con su bastón y mata a todos excepto a uno que escapa con vida.
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............Ese era su padre Layo, que se dirigía también al oráculo de Delphos. Es que en Tebas una esfinge estaba asolando la región: mataba gente, exigía sacrificios, devoraba jóvenes y hacía infértiles a las mujeres, si no contestaban a su pregunta.
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............Edipo, después de matar a los desconocidos, va al oráculo y resuelve el problema que le plantea la esfinge. La pregunta era ¿Cuál es el ser que camina en cuatro patas al amanecer, en dos
patas al mediodía, en tres patas al atardecer y es más vulnerable cuando camina en más patas? Edipo responde que es el hombre: gatea en cuatro patas al amanecer, está bi-pedestado al mediodía y cuando su columna no lo aguanta por la edad, se apoya en el báculo. La esfinge cae despeñada.
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............Nos preguntamos ahora cuál es el origen de la esfinge. Ella ha sido enviada por la diosa Juno (o Hera) desde Etiopía para que el crimen de Layo, muerto a manos de un desconocido, sea vengado. Pero ese desconocido es el que libera la región de la maldición de la esfinge y entonces es coronado rey de Tebas y con el trono viene la mano de la viuda, la mano de Yocasta. Esto no se compadece realmente en la exégesis psicoanalítica del mito, ya que Edipo no desea a su madre y no rivaliza con su padre porque no lo conoce. Lo trágico del destino de Edipo es que, tratando de evitar el cumplimiento del oráculo, cumple el oráculo; haciendo todo lo posible para que no se cumpla la predestinación del oráculo, fatalmente lo cumple: Es ese Hado, es ese el Fatum de la encrucijada7.
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............Edipo se casa con la reina y con ella tiene cuatro hijos, dos mellizos varones y dos mujeres. Como en Tebas asola una peste, se consulta nuevamente el oráculo. Este revela que la peste es consecuencia del asesinato de Layo, todavía no pagado. Como el asesino no ha sido condenado. Edipo impreca una condena contra el asesino de Layo: muerte o destierro.
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............Consulta entonces a Tiresias, el adivino ciego8 que le dice que el es el asesino de Layo. ¿Cuál es la reacción de Edipo ante la develación? Supone de un modo paranoico, que Tiresias con Creonte su cuñado (hermano de Yocasta) están confabulados para sacarlos del poder y quedarse con el trono. Reacciona contra ellos, negándose a ver la realidad.
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.............Yocasta por su parte vislumbra un misterio terrible y relata que su marido fue muerto en Trivio por varios hombres. Edipo pregunta por el aspecto de ese hombre fallecido y cuantos lo mataron. El único testigo es convocado para decir la verdad. Mientras tanto, llega un enviado, el nuncio del vecino reino de Corintio a traer la buena noticia que habiendo muerto el padre adoptivo de Edipo, este es ahora el rey de corintio. Pocas veces se da tanta suma del poder en una persona. Edipo es dos veces rey, henchido de arrogancia y vanidad, de una trivialidad maligna, para hablar en términos de Paul Diel, el psicoanalista heterodoxo francés. Edipo esta impregnado de la trivialidad titánica. Se siente orgulloso de de su intelectualidad porque pudo develar el enigma de la esfinge. Tiresias por el contrario, con todo su arte adivinatorio fracasó y no le sirvieron ni siquiera al auspicio o la mirada que descifra el vuelo de las aves.
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.............Edipo sigue temeroso a pesar de la muerte de su padre Pólibo, ya que el oráculo podría en parte cumplirse y desposar a su madre. El mensajero rompe esos temores confesándole que los reyes de Corintio no eran sus verdaderos padres, y esto lo conoce por que fue el quien lo dio a ellos.
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.............Edipo comienza una serie de interrogatorios: quien le había entregado el niño, porque fue llevado a Corintio… En ese momento llega Forbas (el temeroso) que había sido mandado llamar. Edipo continúa, como hijo adoptado, interrogando por sus orígenes.
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.............Realicemos ahora el elemento retrospectivo. Constantemente en Sófocles se dan estos juegos de espejo. La búsqueda del oráculo para conocer el destino y la búsqueda de los signos para conocer lo sucedido.
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...................Forbas confiesa que Yocasta se lo había entregado. Forbas es así el que salva la vida a Edipo, pero es también el que escapándose se salva en la encrucijada, cuando Edipo da muerte a los ocupantes del carruaje entre ellos a Layo. Edipo mata a Layo. Nuevamente se da este juego misterioso e inagotable de la búsqueda de las claves del destino.
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.............Es el momento en que se devela la realidad, Yocasta entra al palacio. El palacio simboliza los tres niveles de la psiquis: es el inconsciente, es el secreto, es lo misterioso; es la vida real, el poder y también el suprasentido; es la divinidad, es el ideal. Yocasta entonces se ahorca. Edipo descuelga el cadáver.
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.............Recordaran que con la fíbula de Yocasta, su padre Layo había atravesado sus pies, dejándolo rengo y condenándolo al uso del bastón. Ahora con esa misma fíbula de los cabellos de Yocasta – su madre-esposa– se desgarra los ojos, para no ver la realidad.
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.............El doblemente rey queda ciego, mendigo, desterrado. Sófocles muestra aquí toda la dignidad del personaje, como asume su dolor, como se purifica por el sufrimiento y como –venerable después en Edipo en Colono– es recibido en el bosque de las Euménides para reposar allí para siempre.
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...........Su muerte aparece cubierta de misterio, solo se sabe que reposa en un lugar que ningún hombre puede hollar y que su presencia hace santo el lugar.
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.............Los mitos son, según Paul Ricoeur, los que dan sentido y una orientación a la experiencia humana. El relato mítico, y en general el lenguaje simbólico, constituyen un tema de reflexión para el hombre moderno. La plenitud simbólica nos ofrece materia de reflexión, y dice el mismo Ricoeur, “el símbolo da que pensar”9.
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.........“No hay realidad mas elevada que la que se encuentra en el mito. La primera forma de mito es la imagen, gota de palabra en que la propia palabra se pierde en cuanto pone en el mundo una nueva vida; ahora camina a través del mundo, constituye a sus ojos un prodigio” (Lacourt)
............Todos estos elementos del mito se reproducen permanentemente en toda situación terapéutica.
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..................Maria Lucrecia citaba a Henry Ey, al referirse a la alineación como patología de la libertad”.
........Permítanme terminar con el credo psiquiátrico de Viktor Frankl:.
....................."Si detrás del desarreglo psicótico no estuviera la persona, aunque condenada a la impotencia expresiva instrumental; si el elemento psicofísico además de trastornos a la persona pudiese destruirla, no valdría la pena ser psiquiatra. Solo vale la pena ser psiquiatra mientras podamos serlo, no para el organismo psicofísico, sino para la persona que aguarda ser liberada que nosotros le ayudemos a superar el obstáculo psico-físico. Yo quisiera ser médico de almas no para un mecanismo psíquico corrompido ni para un aparato psíquico en ruinas, ni para una máquina desecha, sino sólo para lo humano en el enfermo, que se halla detrás de todo ello, y para lo espiritual del hombre que está por encima de todo ello”.
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.....................José Lorite Mena –refiriéndose a Popper un autor nada sospechoso de simpatías irracionales por los mitos- dice que las teorías científicas se originaron en los mitos y que un mito puede contener importantes anticipaciones de teorías científicas. Un mito no es necesariamente insignificante o falso o sin sentido. A veces se identifica mito con leyenda fabulada, irreal. Etimológicamente leyenda significa “lo que debe ser leído”.
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..............El recordado Juan R. Sepich, profesor de la Universidad de Cuyo, decía que Nietzsche es el filosofo del año 2000 porque la palabra del pasado es un oráculo del porvenir. Solo lo comprenderá quien se aplique a conocer el presente y construir el futuro.
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...............................................................Dr. Dr. Ricardo Sardi
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......Notas:
1 Sófocles escribe primero "Antígona", personaje que se debate entre dos principios: “el de respeto a los afectos” en la persona del hermano muerto y el de la Ley del Estado defendida por Creonte. Antígona termina ofrendando su propia vida y realizando doblemente el entierro simbólico; el del hermano muerto por la condena y el suyo, viva aún por infractora. Esta trama permitirá a Hegel analizar el conflicto entre los principios matriarcales y los principios patriarcales, movido por los estudios de Bachofen. Luego sigue "Edipo Rey" y por último ya en el ocaso de su vida, "Edipo en Colono". Cuando escribe esta última obra, en su vida personal también estaba viviendo una experiencia conflictiva con su propio hijo Jenofonte, que le cuestiona su capacidad intelectual para dirigir sus actos y administrar sus bienes. Sófocles gana el juicio y responde por su condición intelectual escribiendo "Edipo en Colono".
2 Hay dos Tebas en la historia. Tebas la griega, tenía una muralla construida por dos hermanos mellizos. Anfión y Zetos, uno albañil y el otro músico que con su instrumento hacía que las piedras se levantaran y se colocaran solas en su lugar. La otra Tebas la egipcia, era una “tierra de dátiles” como lo dice su nombre.
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3 He mencionado el “tercer” día. Tal vez sea muy aventurado de mi parte, mostrar aquí la influencia en Sófocles de laLey del Ternario Pitagórica. Los pitagóricos hacen de la numerología una ciencia sagrada. El número “tres” aparece permanentemente en la tragedia de Sófocles. En los inicios de la obra se habla del palacio real y a su lado de dos templos. Edipo aparece en escena seguido de dos pajes. El coro propio de la tragedia griega, está formado por quince miembros que es un múltiplo de tres; el coro presenta las tres edades distintas: niños, jóvenes y ancianos.
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4 Solón en Las Leyes (frag.12, vers. 29) dice:
”mas algunos pagan pronto la pena, otros más tarde; y si estos se evaden y el hado divino no los encuentra más, a su debido tiempo vuelve siempre más tarde. Sin culpa propia, pagarían la pena los hijos de aquellos o su más remota descendencia”.
También en el "Libro de los Reyes" (II, 5, vers. 20-27) habiendo Eliseo curado la lepra al general arameo Naamán, Guejazí, el criado del profeta, pretende cobrar por la curación. Eliseo lo castiga en su codicia diciendo:
”la lepra de Naamán, se te pegará a ti y a tu simiente para siempre”.
Guezají se alejo blanco de lepra. Es la lepra simbólica, el estigma del pecado, la lepra moral, que es invisible; es la misma que invoca el Rey Luis IX en su celebre dialogo con Joinville. No hay lepra tan fea como el pecado mortal.
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5 “Crisis” significa también “oportunidad”, a la que los pitagóricos reservan el número “7”, así como el “4” correspondía al Noûs o Logos, y el “3” a la armonía. La palabra armonía nos da la sensación de algo pacífico, sereno, sin embargo etimológicamente deriva de arma: “armus” es lo que cubre la articulación del hombro; es el escudo que se relaciona con el armamento y con la armonía, porque ésta es la reunión de pares de elementos disyuntos que deben ser reunidos para que –como el símbolo– reconstituya la unidad. El “3” también representa el carro o la yunta de animales que tiraba el carro.
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6 Los griegos, a diferencia de los romanos, no construían carreteras, seguían la ruta natural de los animales. Los lugares de peligro para el caminante, son siempre las encrucijadas. En ellas suelen estar los bandoleros. Pero también puede estar Afrodita Porné, en su triple presentación de diosa ctónica, de diosa del amor y diosa de la fecundidad.
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Hécate, la diosa de la encrucijada era una figura similar al Dios Jano, que es bifronte o de dos caras. Pero Hécate tiene una característica muy original: se la representa como una Diosa de “3” rostros, o de “3” cuerpos de mujer. En las encrucijadas se le rendían homenajes con alimentos que se consumían una vez por mes. De aquí también la referencia a Oxithimia, por que esas comidas rituales se preparaban con tomillo o “thimos” en griego. El Trivio, era en el proemio del poema de Parménides el lugar donde el poeta es conducido ante la diosa Verdad. Allí se bifurcan dos caminos –uno correcto y otro equivocado- en la búsqueda de la verdad. Los pitagóricos representaban esa situación tan particular con la letra “Y” (griega). Allí está el lugar de la toma de decisión, el lugar donde se decide el destino de las personas: el lugar donde se encuentra la armonía.
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7 Los Hados tenían todo un ternario que cubría las tres edades: niñez, juventud, vejez. También son triples las moiras, Atropos, Cloto y Laquesis. Se las representaba como hilanderas. las que midiendo la longitud del hilo de la vida de cada uno, la cortan en el momento de la muerte. También Edipo es permanentemente perseguido por las tres furias o las Erinias, que después de su padecimiento se convierten en las Euménides, las benévolas las que lo reciben en la paz de la tierra.
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8 ¿Porqué es ciego? porque se lo llamó por una disputa entre los dioses, en que Zeus y Hera estaban discutiendo quien era el que lleva más placer en la relación sexual, si el hombre o la mujer. Como Tiresias –por haber visto la cópula de una serpiente había sido transmutado en su sexualidad y había
vivido siete años como hombre y siete años como mujer- conocía las dos esencias, entonces es llamado por los dioses Zeus y Hera para mediar en el conflicto. La respuesta de Tiresias a favor de la mujer, hace que la diosa se sienta atacada en su pudor y lo ciega. Sin embargo Zeus fortalecido en su hombría por la respuesta de Tiresias, lo premia con la videncia. Es ciego para ver hacia fuera, pero es vidente para comprender y develar signos. “Tiresias” significa “el que deleita con los signos”.
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9 RICOEUR, P.: Finitud y culpabilidad, Madrid, Taurus, 1970, Vol. II, pp. 699-713.
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22222222222222 La Intención Paradójica es tan vieja como el hombre, lo que sucede es que el Dr. Frankl ha tenido la virtud de poder desglosarla de la actividad humana como toda la teoría que el desarrolla y que no está hecha en base especulativa o abstracta.
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22222222222222 Una de las preguntas que me hicieron recientemente decía que si la Logoterapia no pasaría de ser una mera abstracción. La Logoterapia está tomada de la realidad humana, se la ha tratado de sistematizar como teoría, o sea, que ha seguido la vía generalmente inversa que siguen aquellos que primero formulan unas ideas, tienen una teoría y después tratan de forzar a la realidad del hombre para que se ajuste a sus teorías. Aquí sucede al revés, la Intención Paradójica es una técnica que usamos todos involuntariamente sin saber que la estamos usando. Hay muchos ejemplos que podemos desglosar a lo largo de la historia, pero fijémonos en uno que puede ocurrirle a cualquiera de nosotros; nos manejamos así en la charla con un amigo y de repente le queremos decir el nombre de una persona y mientras más intento hacemos de acordarnos, más nos damos cuenta de que no nos estamos acordando, y entonces aquí viene la solución mágica que todos elegimos; decimos, bueno mira, voy a seguir hablando de otra cosa y pronto me voy a recordar; seguimos hablando y hemos decidido olvidarnos y con esto de repente viene a nosotros ese nombre que queríamos recordar, hemos aplicado sin saberlo la técnica de la Intención Paradójica. Mientras más queremos acordarnos menos nos acordamos; cuando decidimos olvidarnos ahí mismo recordamos eso de lo que habíamos decidido desligarnos.
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22222222222222 El mérito de Frankl, respecto a la intención paradójica, es que le da una sistematización en términos de la psicología y lo aplica para tratar de ver como puede ayudar a pacientes como el ilustre Picasso, que no se qué hubiera pasado con él si Frankl pudiera haberlo tratado en su momento. Un señor llamado Sabartes, amigo y biógrafo de Picasso cuenta algunos datos de la relación cercana de Pablo con su padre; cuando era muy chico vivía prácticamente prendido de los faldones de Don José; cuando lo dejaba en la escuela se presentaba siempre la misma escena entre padre e hijo; Pablo insistía en quedarse con el pincel y el bastón de su padre o con una de sus palomas favoritas como garantía de que Don José iría a recogerlo a la escuela a la una de la tarde; en el salón de clases permanecía atento al reloj, incapaz de concentrarse y deseando desesperadamente que las manecillas se movieran hasta marcar la hora esperada. Sabartes citaba en boca de Picasso lo siguiente:
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“tan pronto como me ponía a pensar que tenía que prestar atención me distraía con la idea que era necesario prestar atención y esto me confundía”;
su incapacidad para concentrarse y el temor de que su padre se olvidará de venir a recogerlo, se convirtió en una obsesión para el niño, lo hacía sentirse enfermo y vomitar por las mañanas, o bien fingía que estaba enfermo para evitar la temida separación de Don José y de la seguridad de su hogar paterno. Claramente un cuadro psicosomático en este ilustre Picasso, que a pesar de eso llegó tan lejos. Así que no perdamos las esperanzas.
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22222222222222 Cuando se quiere forzar este tipo de cosas que tienen que ver con la automaticidad, con las conexiones neuronales que todos tenemos y a las que habitualmente no les prestamos atención, surgen los problemas. ¿Quien los crea?, nosotros mismos con nuestra atención y con nuestra intención. Algo que Frankl llama “Hiperatención e Hiperintención” , es decir la atención e intención exageradas.
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22222222222222 Les refiero dos situaciones de historias clínicas para que vean que pasa con la técnica de la Intención Paradójica. La primera se llama “Mauricio y el señor sueño”.
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22222222222222 A la consulta concurre el niño acompañado de sus padres, Mauricio tiene siete años y cursa segundo grado. El problema es que no puede dormir de noche dice la madre, lo vemos tan mal que cuando se le habla de ir a dormir es como si lo mandáramos a prisión, teme ese momento, tiene miedo de no poder dormir, lo cual es una anticipación de algo: “miedo de no poder dormir”. Cuando empiezan los preparativos se pone nervioso, cambia, da vueltas para no acostarse, a veces llora o pide que le enciendan la televisión, pero cuando la apagan se despierta; el padre dice: hemos utilizado distintos métodos para que durmiera, contar ovejas, contar hasta 100, ver televisión, pasarlo a la cama matrimonial, no dejarlo dormir la siesta; cuando pasa el tiempo y no puede conciliar el sueño se muestra agobiado, los ojos se le ponen vidriosos, tirita, va al baño, toma agua, está inquieto, no es miedo a la oscuridad ni a estar solo, sino a no poder dormir, se preocupa, piensa que al otro día tiene que ir a la escuela y va a estar muy cansado, lo cual trae aparejado que no desee ir a la escuela, mostrando mucho nerviosismo y tensión, y entonces a pesar de ser un niño con cociente intelectual alto tiene bajas notas, con picos en su rendimiento y problemas de relación con sus compañeros; esta sintomatología tenía en el momento de la consulta un mes y medio de evolución, con la consiguiente alteración del grupo familiar en su totalidad. Después de dos semanas de trabajo, administrando técnicas de psicodiagnóstico, donde se pudieron observar características obsesivas de personalidad, excelente cociente, grado de maduración acorde con su edad cronológica y habiendo logrado un óptimo nivel de comunicación y contacto afectivo, se decidió utilizar la técnica de la Intención Paradójica de Frankl. Se trató de crear un juego, atendiendo a todos los detalles, en la siguiente entrevista se hizo pasar al niño, después de dejarlo trabajar con lápices de colores y plastilina, en expresión libre y mientras conversaba sobre sus juegos preferidos, sus juguetes, se le dijo a Mauricio:
“mira, te propongo un juego nuevo, vamos a jugar a que esta noche no vas a dormir, que te parece?;
bueno,dice Mauricio, juguemos, total, de todos modos yo no puedo dormir,
el juego consiste en jugar a “la mancha” con el señor sueño, que consiste en tocar a otra persona en alguna parte de su cuerpo y ésta tiene que correr a los demás tocándoles en el mismo lugar en que él ha sido tocado, si es la pierna donde le tocaron tiene que correr con la pierna alzada. Se le dice:
el señor sueño va a tratar de atraparte pero tú no te vas a dejar, tienes toda la noche para hacer lo que quieras, puedes tener la luz prendida, llevar a tu cama los carritos, los colores, el papel, puedes escribir, dibujar, pintar, viajar con la imaginación a donde quieras, pero lo único que no puedes hacer es dormir, porque si no el señor sueño te gana el juego; recuerda ;Mauricio que es un juego y que el señor sueño va a pillarte de todas formas pero tú no tienes que dejarlo”.
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Todo esto lo explicó la psicóloga y lo dramatizó para mostrar al niño como podía despabilarse cuando le diera sueño, caminando, jugando, lavarse la cara, etc. Cuando Mauricio se fue le dijo a la psicóloga:
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“Vas a ver que le voy a ganar el juego al señor sueño"
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A los padres se les explicó esta propuesta y suscitó en ellos mucha gracia, ofreciendo prestarse al juego y con la sensación de no estar muy convencidos del éxito del mismo. Se le pidió que crearan el ambiente propicio para la experiencia y que no cambiaran su modo habitual de conducta. Esa noche, antes de acostarse, Mauricio y sus padres prepararon todo, pusieron almohadas en la cama para que el niño estuviera cómodo , los juguetes y todo lo que deseaba tener cerca, una luz roja para no molestar a los demás, ya que se le había aclarado que por ninguna razón debía despertar a sus padres para jugar; todos estos preparativos le divertían mucho, sobre todo cuando vio la cama llena de “cosas para no dormir”, como él las llamaba; cuando terminaron los preparativos los padres se fueron a dormir y Mauricio antes de acostarse le dice a su papá:
“Vas a ver que le voy a ganar el juego al señor sueño”.
al quedar la casa en silencio Mauricio comenzó a jugar y a los 15 minutos estaba dormido plácidamente con gran asombro de todos. El niño tomó esto como un juego y al otro día le contó a todos que el señor le había ganado esa noche, pero que él seguiría jugando hasta ganarle y poder pasar una noche sin dormir. Intentó mantenerse después dos o tres noches más sin conseguirlo. Los padres se mostraron asombrados por el cambio logrado y comentaban que habían probado todos los métodos que se les habían ocurrido, pero jamás pensaron en pedirle que no durmiera.
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22222222222222 Como consecuencia lógica de esto se produjeron cambios de actitud del niño en la escuela, con sus compañeros y también cuanto a su rendimiento escolar. En entrevistas posteriores con los padres se hizo esclarecimiento de algunas conductas demasiado dependientes del niño y orientación con respecto a como ayudarlo a crecer y ser independiente. Se hizo control a los dos meses posteriores al tratamiento y nos dijeron que no había vuelto a presentar alteraciones del sueño. Esta historia es de un psicóloga de Mendoza que se llama Jovita Rivero de Carbone, colaboradora mía, que trabaja en Logoterapia. Esta historia con el título de “Maurice and Mr. Sleep” ha sido publicado en el "Foro Internacional de Psicoterapia." Es un ejemplo para que vean que también la logoterapia no solo se aplica a los adultos.
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22222222222222 La Intención Paradójica es un método que da muy buenos resultados en términos por ejemplo de combatir el insomnio. Desmenucemos un poco para ver qué pasa con esto; porque puede parecerles a ustedes algo medio mágico, que no tiene efectividad o que no es científica. Lo que se trata de hacer es que la persona que ha desarrollado un insomnio, empiece, como ocurrió con Mauricio, a desarrollar temor y preocupación, se ocupa del tema de dormir antes de ir a dormir, se genera, entre el momento actual y eso que va a venir después, un campo tensional que se llama anticipación; en la situación de preocupación y de temor que se llama la “angustia expectante”, uno hace presente en el momento de ahora algo que teme que va a venir después, esto es típico de los alumnos cuando tienen que rendir un exámen y tienen miedo al exámen y miedo a lo que le va a preguntar el profesor y si tendrán la respuesta de lo que el profesor quieren que ellos les den, y así cuando quieren acordarse entran en un juego fantasioso, en el cual un exámen no se rinde una vez en la vida, lo rinden diez mil veces, todos los días y a cada rato, es la angustia expectante, la ansiedad anticipatoria.
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22222222222222LoLo típico que desarrolla el insomne es primero la ansiedad anticipatoria, “¿podré dormir esta noche”?; y segundo, aparte de esta angustia anticipatoria, del preguntarse por algo que se teme, se desarrolla una intención que no es una intención normal, es una intención aumentada en intensidad, que Frankl denomina “Hiperintención” el que tiene miedo a no dormir esta noche, aparte se dice a sí mismo,”yo voy a dormir, juro, a la fuerza”; claro, entonces pasa lo siguiente, háganse ustedes la representación mental, este buen señor va a la cama, se acuesta, se dispone a ese momento que tanto ha temido y que tanto ha imaginado y hace esto: se acuesta y cierra un ojo para, dormir, pero el otro ojo lo tiene abierto para ver a que hora se queda dormido, porque es algo que él ya lo desea tanto y pone tanto esfuerzo de que eso suceda como el quiere, que quiere controlar hasta el preciso momento en que pasa y se cumple su forzada intención, con lo que ustedes se dan cuenta inmediatamente, que por estar vigilado para ver si uno se duerme, “uno no se duerme jamás “.
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22222222222222 Esto me hace recordar las técnicas sádicas que tenían los sargentos de la Legión Extranjera; ustedes saben que las granadas de, mano tienen una clavija que se saca para liberar una palanquita, que si se suelta a los 5 ó 10 segundos explota; entonces para evitar que los soldados de guardia se quedaran dormidos, los sargentos iban con cada soldado les daban una granada y le sacaban la clavija, o sea que el modo de que no explotara era tenerla bien sujeta toda la noche, pero si alguno llegaba a quedar dormido, como ocurrió más de una vez ya pueden imaginarse la proporción de dicha tragedia.
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22222222222222 Esto es justamente lo que estoy tratando de hacerles ver; en el fondo este insomne que quiere con un ojo mirar a que hora se queda dormido y con el otro trata de dormir a la fuerza, le pasa exactamente igual a ese que permanece con la granada en la mano tratando de controlar de no dormirse porque si no le explota la granada. Esto así, de un modo que quiero hacerlo bastante gráfico, para que ustedes vean que hay un mecanismo, mecanismo entre comillas, básico para la neurosis fóbicas, para la neurosis obsesivo-compulsivas y para los patrones de neurosis sexual. Todas, sin excepción, tienen lo que Frankl llama un denominador común, que desata el cuadro patológico, es la “Angustia Expectante”, que también se conoce como la “Ansiedad Anticipatoria”.
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22222222222222 Ahora les cuento lo que hizo un paciente que me vio por primera vez, y se autoadministró por primera vez en la historia de la psiquiatría, haciendo algo que se llama la “santé de a dos” (la salud de a dos). En la psiquiatría está siempre la locura de a dos, la locura inducida de uno a otro. Van a ver ustedes que este es el único caso en la historia de la salud de a dos. Así se expresa el paciente:
“Tomé conocimiento de la existencia de la Intención Paradójica durante la primera consulta con el Dr. Sardi, me despertó gran curiosidad y también un poco de gracia, pero apenas salí del consultorio tuve una breve disensión con mi esposa, comencé a poner en práctica esa divertida técnica. Desde hace 10 a 12 años vengo padeciendo una gastritis bastante refractaria de la ranitidina, que es un medicamento que se utiliza contra la acidez; cuando estaba con mi esposa comencé a pensar que tenía una hipersecreción de jugo gástrico tan grande, que este me salía por los oídos, nariz y boca, y al mismo tiempo pensaba que era tanto el jugo gástrico, que existía el peligro de que me digiriera; como todo esto resultaba un poco exagerado me asaltó la duda si podía engañarme a mi mismo, decidí entonces trasladar mi pensamiento a una botella de ácido clorhídrico fumante y decidí pensar solamente en ella, esa sería en adelante mi estómago, hasta pensé que podría producir ácido clorhídrico en gran cantidad; todo esto ocurría con la participación muy divertida de mi esposa; al día siguiente después de la consulta llegué a mi casa después de trabajar y encontré en la puerta un cartel muy prolijo escrito con letras de diario que decía: “vendo ácido clorhídrico en damajuanas de 20 litros,; al principio no me di cuenta de que se trataba, mi señora me dijo inmediatamente y al mismo tiempo que yo me daba cuenta que ella estaba haciendo un chiste, en ese momento me dí cuenta también de que la gastritis no me había molestado esa mañana y así continué durante 2 días mas, luego reapareció coincidiendo con algunos problemas que espero solucionar; y el otro síntoma que traté de hacer desaparecer con bastante más éxito fue la sensación de opresión del llamado “casco neurasténico”, sencillamente pensé que mi cabeza iba a estallar, o más bien a implorar por esa operación y ahora cuando veo que comienza a aparecer la molestia, me concentro en esa idea y el problema se resuelve de inmediato.
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Concluyó refiriendo que la Intención Paradógica:
"Es más eficiente que una gran cantidad de drogas antiácidas, antijaquecosas, analgésicos y que vale la pena aplicarla en casos como el mío. Aclaro que cuando desapareció la gastritis no estaba usando ningún antiácido, incluyendo la Ranitidina”
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Aclaró que
cuando desapareció la gastritis no estaba usando ningún antiácido, incluyendo la Ranitidina”
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Todo lo antes referido está firmado por el paciente, porque yo opino que una cosa es averiguar lo que nosotros decimos que hacemos con nuestros pacientes y otra cosa es escuchar lo que nuestros pacientes dicen que hacemos con ellos.
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22222222222222 Hay pacientes que tienen miedo de salir a los espacios abiertos, esto es lo que se llama Agorafobia, pero habría que preguntarse ¿por qué tienen miedo?; tienen miedo porque piensan que saliendo al espacio abierto los va a pasar algo, se van a desmayar, les va a dar un ataque, van a tener un infarto, una hemiplejia, una apoplejía, y entonces realmente lo que desarrollan es ese miedo difuso a algo que no ha pasado, que no está presente, pero que ellos tienen miedo que llegue a pasar, lo anticipan; por tanto, como anticipan el miedo, realmente lo que tienen es miedo al miedo, es angustia por llegar a tener angustia y esto hace que la persona desarrolle lo que llamamos “conductas evitativas”. El modo de controlar y evitar que esa angustia, ante la que se tiene angustia, no se produzca, es quedarse en la casa. Es como aquel que le tiene miedo a los perros y cuando ve al perro en la esquina da la vuelta a toda la manzana para no pasar por donde está el perro, con la diferencia de que este miedo no se desarrolla ante algo real, sino ante algo imaginario, anticipado, esto hace que el paciente por último vaya perdiendo progresivamente su libertad y finalmente se quede encerrado en su casa y dentro de su casa en su pieza, y en su pieza dentro de su cama. Esto es lo que consigue hacer la fobia, la neurosis de angustia. ¿Cómo actúa o trabaja la logoterapia en estos casos?. Le dice, mire señor, usted ya disparó bastante la angustia, ahora va a tener que enfrentar la angustia, y aquí viene la apelación que hace la Intención Paradójica. En lugar de seguir siendo un conejo asustado, en algún momento usted que ya que probó todas las técnicas habidas y por haber y no ha resuelto esto, va a tener que enfrentar su miedo, entonces vamos a tener que hacer una cosa y es básico para la técnica de Intención Paradójica poder dramatizar el terapeuta y ver cómo es la relación del paciente cuando uno le propone la idea,
“imagínese que usted va a ir a esa plaza donde tiene miedo a ir, y cuando llegue a la mitad de la plaza, ahí donde usted tiene miedo de desmayarse, va a mirar para todos lados y a decir: y ahora me voy a desmayar.”
El paciente que siempre ha temido desmayarse sin darse cuenta que le sobrevenga el desmayo, comprende que no se desmaya ni siquiera cuando se propone desmayarse, este es realmente un método curativo, aunque muchos nos dicen que no se tiene en cuenta que hay una estructura de personalidad, que hay un conflicto a la base y que esto que está apareciendo como una neurosis, si uno la quita y la suprime con la técnica de la Intención Paradójica, va a aparecer por otra parte y se va a expresar por otro lado; esto es lo que en términos académicos llaman el Rapto de Síntomas, la Sustitución de Síntomas y que ya no va a tener miedo de desmayarse y va a superar la agorafobia, pero después no va a poder a subir el ascensor; esto no está comprobado, es un elemento de tipo presunción y falacia psiquiátrica, no siempre ocurre así y lo que sí pasa a veces es que el paciente cuando descubre el método y la manera de eliminar esta anticipación de la angustia, se siente tan aliviado que ya no piensa en desarrollar otros síntomas y que si los desarrolla ya no le importa tanto. Esta técnica de la Intención Paradójica se anticipa también a lo que puede suceder en gente que desarrolla un patrón sexual neurótico. Esto que veíamos en otra sesión de la anticipación de la potencia en el hombre, que se pregunta ¿iré a tener una erección? ¿podré tener relaciones?; o la mujer cuando anticipa su frigidez, y piensa ¿iré a tener orgasmo?; entonces durante la relación, cada uno en vez de estar entregándose al otro, lo que esta haciendo es auto observando su propio rendimiento, lo que entonces pasa a ser de fondo una actuación, de a dos que están en soledad, cada uno auto observándose qué es lo que pasa con su propia sexualidad.
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22222222222222 Cuando concurre un matrimonio con algún problema de impotencia, solemos darle la indicación de la Intención Paradójica de un modo subrepticio. Como el hombre se siente compelido, obligado a demostrar su masculinidad, es esa misma exigencia de forzamiento a tener un rendimiento lo que le impide el rendimiento normal; entonces les hacemos a la pareja la siguiente indicación:
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“miren, mientras estamos haciendo los estudios y los análisis de sangre necesarios, ustedes tienen prohibido intentar tener relaciones sexuales, prohibido por el médico, así que no vayan a decir que intentan tener relaciones maritales.”
Generalmente lo que ocurre es que cuando esa pareja regresa alconsultorio a las dos o tres semanas, le dicen al médico que han fallado porque no han podido cumplir su indicación, porque tuvieron relaciones sexuales y piden disculpas; en tales casos,el médico se tiene que hacer todavía el disgustado diciéndoles
“¿pero cómo me han hecho eso?”,
aún cuando le complazca saber que el problema ya esta resuelto; o sea, que en la medida que el paciente queda liberado de ese forzamiento, de esa intención forzada, de esa hipertensión de querer dirigir la naturaleza con su voluntad, gracias a la indicación de la autoridad del médico, que le recomienda no intentar tener relaciones- mejora su situación; mientras que cada vez que la voluntad o la intención se dirige haciaalgo que es automático en la naturaleza, la perturba.
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22222222222222 Para ilustrar esto se cita una alegoría en relación al ciempiés, a quien un sinvergüenza vino y le preguntó:
“
“Dígame señor ciempiés, cuando usted empieza a caminar cuál es la pata suya que mueve primero?”
Y el pobre ciempiés que nunca había pensado cuál de sus patas movía primero desde ese momento no pudo caminar más, por tratar de observar o ver cuando era la pata que movía primero”. Entonces la técnica de la Intención Paradójica, - y aquí viene lo que tuve que ir a estudiar del
Dr. Frankl, a lo que él llama el “Cómico Pesimismo”, es la comicidad aplicada a verse uno a sí mismo pasándole la peor desgracia, o sea que cuando el orador dice ahora voy a parar y hacer un desastre, voy a dictar la peor conferencia que se pueda imaginar este público, resulta que la charla le sale muy bien, porque se ha desligado del resultado y se jugo a lo peor.
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22222222222222 Esto se aplica mucho en la tartamudez, el tartamudo está pendiente de cómo va decir lo que va a decir, se desliga de lo que tiene que decir para atender a cómo lo va a decir y lo que le sucede al pobre tartamudo es tan contagioso que cuando estamos con uno de ellos que empieza a tartamudear, lo que habitualmente hacemos todos es tratar de completar la frase; uno entra en el juego del cómo lo está diciendo y se va cargando de una ansiedad terrible, y ya que se pueden imaginar que si esa angustia la tenemos nosotros, cómo será la del pobre tartamudo.
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22222222222222 Se cuenta en la bibliografía de Frankl, que en una clase de escuela secundaria, como se hace en todas las escuelas, los alumnos iban a presentar a fin de año una obra teatral y en la clase había un muchacho que era tartamudo y la profesora trae un argumento de una obra teatral en la que uno de los personajes era un tartamudo, y entonces todos los muchachos dijeron:
“bueno el tartamudo ya lo tenemos”;
pero, ¿qué fue lo que ocurrió?, que cuando al tartamudo le dieron el texto para que hiciera de tartamudo, como él no era el que hablaba, al leer el texto le salía perfectamente bien y se tuvieron que buscar otro que hiciera de tartamudo. Y esta citado también en la bibliografía de Frankl el caso de un señor que el médico que lo entrevista decía que era el peor tartamudo que había visto en su vida, y le pregunta si alguna vez no tartamudeó y entonces el tartamudo le contestó que dejó de tartamudear alguna vez cuando él tenía doce años mientras jugaba con otros amigos en Europa, cuando existían esos coches de plaza, tipo carruajes para pasear alrededor de la plaza, con un cochero, con una capota, cuatro ruedas y un eje atrás, donde los muchachos solían correr y subirse a dicho eje y el cochero desde adelante con un látigo largo pegaba latigazos para que se bajaran; el cochero de dicho cuento se baja y corre a todos los amigos del tartamudo y sólo lo pesca a él, y el pobre tartamudo le cuenta a su médico que en esa crítica situación él pensó que el cochero le iba a pegar inclementemente y entonces rápidamente pensó que si el cochero descubría que el era tartamudo y fingía ser muy tartamudo, ese hombre le iba a dar lástima y no le pegaría, por eso ahí quiso forzar su tartamudez, la natural, la que ya tenía, y para su asombro fue la única oportunidad en la vida que hablo todo de corrido.
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22222222222222 La Intención Paradójica tiene cierto tipo de riesgos. Sería un defecto técnico grave y de diagnóstico si les viene a ustedes un depresivo endógeno, un melancólico que tiene tendencia suicida y les dice: “Mire doctor tengo deseos de tirarme por la ventana”, y ustedes utilizando la Intención Paradójica que puede libremente tirarse por la ventana, seguramente va a ser la primera y última vez que van a aplicar dicha técnica. Hay que adquirir la capacidad de discriminar que en ciertos casos no es aconsejable la aplicación de la técnica, no es para cualquier cosa y en todo momento se debe tener esa precaución.
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22222222222222 Estas técnicas tienen también aplicación en lo que se llaman las “obsesiones”. A diferencia de lo que pasa en las fobias donde el individuo huye de la angustia, el obsesivo es una persona que desarrolla el firme propósito – cuando aparezcan sus manías, que son actos rituales productos de una idea que aparece y empieza a obsesionar y que se hace repetitiva,- de que cuando aparezca esta idea u obsesión él le va a hacer frente, la va a resistir y la va a vencer, siendo ese el núcleo de la obsesividad. La angustia anticipatoria que le dice al obsesivo que va a aparecer esa manía o esa idea y él se propone firmemente en su voluntad a una hiperintención también de resistirla y derrotarla, luego lo que pasa es que mientras más firmemente se propone vencerlo más firmemente queda atrapado en la obsesividad; en estos casos es donde viene bien esta otra técnica del Dr. Frankl que se llama la “Derreflexión o Desreflexión”. La reflexión es el pensamiento, la conciencia se concentra alrededor de esta idea que justamente se llama así, idea fija, y entonces hay que conseguir que el pensamiento vaya hacia otra cosa, intentando desligarse, desprenderse de si esta idea fija aparece o no aparece y relegarla a una especie de importancia secundaria.
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22222222222222 Un ejemplo, que entenderán mejor los que sean médicos, de la Derreflexión, es cuando el médico quiere conseguir en sus pacientes el reflejo rotuliano, que es un reflejo que se obtiene golpeando con un martillito en el tendón de la rodilla y cuando está bien hecho la pierna se mueve como cuando se da una patadita; todos los médicos saben que de repente le dicen al paciente cruce la pierna y el paciente empieza a mirar hacia abajo, entonces el médico se pone con un martillito a golpear repetidamente el tendón de la rodilla sin lograr que se presente el reflejo, porque el paciente está tan concentrado mirando hacia dicho sitio que el reflejo no se obtiene; entonces hay una maniobra que inventó un médico que se llama Jendrassik, la cual consiste en decirle al paciente cuando tiene fija su mirada en el tendón, que cruce las manos, que mire al techo, que cierre los ojos, y que trate de distender fuertemente las manos y mientras el paciente hace todo eso, el médico golpea el tendón con el martillo y el reflejo ocurre. Es el mejor ejemplo que veo de Derreflexión al conseguir distraer la atención de alguien, que la ponga en otro objeto de la intención y en otro objeto de la conciencia para conseguir restaurar un circuito neurológico, que lo que lo está perturbando es esa atención del paciente fijamente concentrada en lo que el médico está tratando de conseguir.
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22222222222222 Frankl empezó a utilizar esta técnica en 1939 y en 1947 ya la publica con ese nombre, Pero posteriormente, en la década del 60 todas las técnicas de desensibilización, las técnicas comporta mentales, los conductistas Master y Jonson y toda esa gente, aplican la técnica de la Intención Paradójica de Frankl y no la designan con el nombre de él, al igual que la técnica de Derreflexión; tendríamos muchos ejemplos para seguir dando, lo que es claro es que esta técnica puede ser aplicada por un terapeuta de cualquier escuela psicológica, pero que cualquier persona que se decida a implementar la técnica debe primero perder el miedo a usarla. Después estar consciente de que cuando se planea la técnica al paciente, éste se sonríe o se ríe francamente.
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22222222222222 La logoterapia no se resume en las técnicas, no es solo las técnicas, sino que ella ha desarrollado sus propias técnicas en el campo de la psicoterapia la técnica del Diálogo Socrático, la del Denominador Común, la de la Intención Paradójica, la de Derreflexión y también la Técnica del Autodistanciamento, que es la capacidad de tomar distancia consigo mismo y el mejor modo de hacerlo dice el Dr. Frankl es no tomarse uno a si mismo tan en serio, sino tomarse con un poco de gracia, con espíritu deportivo y ser capaz de hacer bromas a costa de uno mismo; si la propia persona es capaz de decir a la mañana , -siendo como es un neurótico,- ahora mi neurosis y yo vamos a ir a hacer el trabajo que tenemos que hacer, y me echo al hombro mi obsesividad, esta persona está tomando distancia con sus neurosis, es capaz de verse a sí mismo en términos de lo ridículo que consultan sus conductas. Un autor que cita Frankl dice que
es fácil odiarse a sí mismo, todo el mundo puede odiarse fácilmente, lo verdaderamente difícil es reírse de uno mismo;
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entonces esta capacidad de tomar distancia de uno mismo,- a veces creo que la palabra desapego es más útil que la de autodistanciamiento,-es todo lo que tenemos que hacer en términos de poder ver y visualizar nuestras propias cosas, nuestro propio ser, nuestra propia necedad. Fíjense que no hay persona que aguante mirarse al espejo cuando está llorando, porque en el momento que está llorando y se mira al espejo le produce una sensación harto desagradable, porque el hecho de contemplar, de mirar, de tratar de objetivizar las propias emociones, eso solo las modifica. Entonces nuestro propio estado neurótico donde estamos tan bien, tan orgullosamente instalados como neuróticos, en el momento en que nos miramos que tomamos distancia con gracias, con capacidad de humorismo, que tan frecuentemente despliega el Dr. Frankl, lo modificamos permanentemente. Esto es así porque no hay emoción, no hay sentimiento que aguante ser contemplado. William James, psicólogo norteamericano y pragmatista de fines del siglo pasado decía que
contemplar los propios sentimientos es como entrar a una habitación en donde no hay luz y prender un fósforo para tratar de ver la oscuridad.
En el momento en que miramos nuestra tristeza se disipa nuestra tristeza. En el momento en que empezamos a auto contemplarnos, que empieza la manía de la autobservación modificamos nuestros propios estados. Entonces esta capacidad de tomar distancia, de desarrollar todo lo de la Intención Paradójica es parte conclusiva, es parte integral de toda la metodología que usa la Logoterapia, pero no es la Logoterapia, porque ésta no se agota en sus técnicas. Siempre creemos que empezar a hacer técnicas nos convertimos en logoterapeutas. La Logoterapia es mucho más amplia que sus técnicas, es la única escuela de tipo existencial, pero de diagnóstico existencial, que ha desarrollado sus propias técnicas para ser aplicadas a los pacientes.
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22222222222222 Y para terminar y en términos de lo que realmente es la Intención Paradójica y lo que son las paradojas vitales quiero concluir citando una frase en la cual ustedes verán que paradójicas se pueden tornar las relaciones entre la vida y la muerte y como esto expresado por Jorge Manrique, un señor que hace unas coplas muy famosas, las referidas a la muerte de su padre. En el año 1.440 formula una frase que quiero dejar a ustedes para que la reflexionen y que tuvo el honor de figurar en el escudo de armas de Don José Zorrilla de San Martín, en donde la paradoja nos sobrepasa en la medida en que nosotros podamos aplicarla, dice así
”Velar se debe la vida de tal suerte queviva quede en la muerte”
servido por dequincit
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